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¿Cómo cuidar la piel durante el verano y reducir el riesgo de cáncer?

Especialistas advierten sobre la importancia de una exposición solar responsable y de los controles dermatológicos periódicos para prevenir uno de los cánceres más frecuentes.

21 de diciembre de 2025


La llegada del verano y el aumento de las actividades al aire libre reavivan la necesidad de extremar los cuidados frente a la exposición solar, una práctica clave para prevenir el cáncer de piel, uno de los tipos de cáncer más frecuentes en la población adulta.

Desde la Agencia de Control del Cáncer, dependiente del Ministerio de Salud provincial, señalaron que el daño solar es acumulativo y que las exposiciones reiteradas sin protección pueden derivar en envejecimiento prematuro, lesiones precancerosas y distintos tipos de cáncer de piel.

El director del área, Alejandro Chinellato, explicó que el cáncer de piel constituye un problema de salud a nivel mundial y destacó especialmente el melanoma, un tipo menos frecuente pero altamente agresivo, responsable de cerca del 90 % de las muertes asociadas a esta enfermedad. No obstante, remarcó que “si se detecta de manera temprana, tiene más del 95 % de probabilidades de curación”.

En ese marco, el especialista subrayó la relevancia del diagnóstico precoz, a partir de controles dermatológicos regulares. Durante el mes de noviembre, en efectores públicos de la provincia, se realizaron jornadas de controles gratuitos y sin turno previo, una estrategia que —según explicó— apunta a facilitar el acceso a estudios preventivos, especialmente en personas que no suelen realizar consultas periódicas.

Recomendaciones para una exposición responsable

Los especialistas coinciden en que la mayoría de los cánceres de piel pueden prevenirse mediante hábitos adecuados. Entre las principales recomendaciones se destacan:

  • Evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 16 horas.

  • Utilizar protector solar con un FPS no menor a 30 y renovarlo cada dos horas.

  • Usar ropa clara, gorras y anteojos de sol.

  • No exponer a los bebés al sol antes del año de vida.

  • Realizar controles dermatológicos anuales.

Además, se aconseja prestar atención a signos de alerta como heridas que no cicatrizan, lesiones que sangran sin causa aparente, bultos en crecimiento o cambios en el color, tamaño, forma o picazón de lunares. Ante cualquiera de estas señales, los profesionales recomiendan consultar de manera inmediata con un dermatólogo.

“El control oportuno es determinante para lograr tratamientos efectivos y pronósticos favorables”, señaló Chinellato, quien insistió en la importancia de no postergar las consultas médicas ante cualquier cambio en la piel.