La decisión de desvincular la inauguración de las obras de refacción del Monumento a la Bandera del acto oficial del próximo sábado 20 de junio no pareció una casualidad. Con un marcado discurso de corte federal, el intendente de Rosario, Pablo Javkin, y el gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro, celebraron la finalización de los trabajos y apuntaron con dureza contra el “destrato”, el “desprecio” y el “abandono” histórico de los sucesivos gobiernos nacionales hacia la ciudad.
Ambos mandatarios recurrieron a los libros de historia para trazar un paralelismo entre el presente y la gesta de Manuel Belgrano, quien el 27 de febrero de 1812 desafió las órdenes del poder central al enarbolar por primera vez la insignia patria frente al río Paraná. En ese marco, recordaron que la renovación de la estructura emblema de Ángel Guido se extendió de manera inadmisible a lo largo de cuatro administraciones federales (comenzando por el tramo final de Cristina Kirchner en 2015, siguiendo por Mauricio Macri, Alberto Fernández y el actual período de Javier Milei), obligando a la provincia de Santa Fe a intervenir con recursos propios para retirar los andamios y las chapas que ocultaban el patrimonio de los argentinos.
Inversión santafesina para una “proa brillante”
El ministro de Obras Públicas de la provincia, Lisandro Enrico, precisó que el gobierno santafesino debió desembolsar casi 4.000 millones de pesos para reactivar y concluir las tareas que la Nación había dejado completamente paralizadas. La intervención incluyó la restauración del mármol travertino “pieza por pieza” con más de 1.500 reparaciones, la puesta en valor de la Sala de las Banderas y la histórica reactivación de la Fuente de las Proas, cuyos chorros de agua y ojos de buey de bronce originales volvieron a funcionar luego de 18 años de inactividad.
Durante su discurso, el intendente Pablo Javkin graficó la asimetría de recursos con una frase contundente: “Si era el Obelisco lo hubieran recubierto en oro”. Por su parte, el gobernador Pullaro justificó la decisión política de finalizar la obra con fondos provinciales, señalando que los santafesinos no merecían el deslucimiento de su monumento y remarcó con un fuerte mensaje político: “Cuando no se roba la plata alcanza, y en la provincia de Santa Fe siento que lo estamos demostrando”.
Las autoridades aclararon que el resto de las obras complementarias —como la nueva iluminación del Propileo, el Pasaje Juramento y el mirador de la torre— se habilitarán formalmente el sábado, tras el acto central.
Fiesta escolar y la expectativa por la visita presidencial
Más allá de los posicionamientos políticos de los funcionarios, el verdadero pulso de la jornada lo aportaron 4.553 alumnos de cuarto grado pertenecientes a 92 escuelas de cinco provincias del país, quienes colmaron la explanada en una emotiva ceremonia de promesa de lealtad a la bandera nacional. Este grupo forma parte de un contingente masivo de 29.697 niños de 611 colegios que pasarán en doble turno diario por el recuperado espacio público hasta el fin de semana.
Tras el tradicional grito del “sí, prometo” ante el gobernador, las autoridades locales dialogaron con la prensa de cara a la inminente llegada del presidente Javier Milei el sábado 20 de junio. Aunque evitaron confrontar directamente con el líder libertario de cara a su visita, Pullaro se mostró satisfecho con la llegada del mandatario pero bajó las expectativas de un encuentro político prolongado al señalar que “el presidente viene un ratito y vuelve a Capital Federal”. El gobernador concluyó afirmando que mantiene sus reclamos económicos firmes ante la Casa Rosada de manera permanente, pero que no utilizará una fecha tan patria para dirimir conflictos, ya que “el Día de la Bandera es para estar juntos”.


