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Condenaron a prisión perpetua al hombre que asesinó a Carlos Farías en un local de la peatonal de Santa Fe

Augusto Joaquín Monzón, de 25 años, fue sentenciado por el homicidio cometido en febrero de 2024 en un comercio de calle San Martín al 2600. Un jurado popular lo había declarado culpable por unanimidad del delito de homicidio criminis causa.

02 de noviembre de 2026


Augusto Joaquín Monzón, de 25 años, fue condenado a prisión perpetua por el homicidio de Carlos Alberto Farías, cometido en febrero de 2024 en un local comercial de la peatonal de la ciudad de Santa Fe. La pena fue impuesta este viernes por el juez Pablo Spekuljak, durante una audiencia de cesura realizada en los tribunales de la capital provincial.

El pasado 20 de octubre, un jurado popular había declarado culpable a Monzón por el delito de homicidio criminis causa, tal como lo había solicitado la Fiscalía. Los 12 integrantes del tribunal llegaron a esa decisión por unanimidad, luego de un juicio por jurados.

La investigación estuvo a cargo del fiscal Estanislao Giavedoni, de la Unidad Fiscal Especial de Homicidios de la Fiscalía Regional 1, quien también representó al Ministerio Público de la Acusación (MPA) durante el debate.

En la audiencia de cesura, la defensa del condenado realizó distintos planteos que fueron rechazados por el juez. Spekuljak no hizo lugar al pedido de inconstitucionalidad de la pena de prisión perpetua ni a los cuestionamientos sobre los artículos 14 del Código Penal y 56 bis de la Ley de Ejecución Penal.

Cómo fue el homicidio de Carlos Farías en la peatonal de Santa Fe

El crimen ocurrió el miércoles 21 de febrero de 2024, alrededor de las 13.30, en un local de venta de indumentaria ubicado en San Martín al 2600, en pleno centro de la ciudad de Santa Fe.

Según la investigación, Monzón había convocado a Farías al comercio. La víctima se dedicaba de manera informal al intercambio de moneda extranjera y, una vez que llegó al lugar, fue atacada por el condenado con golpes en el rostro y la cabeza, utilizando un objeto contundente.

De acuerdo con la acusación fiscal, Monzón actuó con la intención de matar a Farías y apoderarse del dinero que llevaba consigo.

La víctima murió en el lugar. Luego, el agresor trasladó el cuerpo hasta el depósito ubicado en la parte trasera del inmueble y lo cubrió con bolsas que contenían prendas de vestir para intentar ocultarlo y procurar su impunidad.

Además, limpió los rastros de sangre que habían quedado tanto en el salón de ventas como en el pasillo que conducía al depósito.

El dinero y el celular que le robó a la víctima

Tras cometer el homicidio, Monzón se apoderó del teléfono celular de Farías y de una suma de dinero que, según la investigación, oscilaba entre los 15.000 y los 20.000 dólares.

La condena a prisión perpetua se dictó luego de que el jurado popular lo declarara culpable por el homicidio criminis causa, una figura que contempla el asesinato cometido para facilitar otro delito o procurar la impunidad.