La Justicia santafesina condenó a Guillermo Sebastián Pucheta por su participación en una trama de extorsión y amenazas que tuvo en vilo a una familia de la ciudad de Santa Fe. La jueza Susana Luna dictó una pena de cuatro años y seis meses de prisión, tras un juicio de procedimientos abreviados impulsado por la fiscal María Laura Urquiza.
Según la investigación del MPA, Pucheta formaba parte de una banda que actuaba bajo un “plan delictivo común”. El joven era el encargado de la ejecución material de las intimidaciones, utilizando información precisa sobre los movimientos y rutinas de las víctimas para generar temor y forzar el pago de 100.000 dólares.
Amenazas y ataques contra la propiedad
Los ilícitos comenzaron en junio del año pasado. En una de las oportunidades, el condenado se presentó en la vivienda del damnificado y le advirtió que, de no entregar la suma en moneda extranjera, dispararía contra el frente de la casa. La violencia escaló en octubre, cuando Pucheta se dirigió al local comercial de la esposa de la víctima para demostrar que conocía detalladamente la vida familiar de los afectados.
Al momento de su detención, durante un allanamiento realizado el 10 de octubre, la policía halló en el domicilio del imputado un revólver calibre 22 apto para el disparo, lo que sumó el delito de tenencia indebida de arma de fuego a su prontuario.
Unificación de penas y otros implicados
La condena actual de Pucheta surge de la unificación con una sentencia previa de un año y seis meses que pesaba sobre él. “Solicitamos la revocación de la condicionalidad y la unificación con la nueva condena”, explicó la fiscal Urquiza tras la audiencia.
Cabe destacar que la causa continúa abierta para el resto de la banda. Actualmente, otras tres personas se encuentran en prisión preventiva, entre ellas un hombre que debió ser extraditado desde Uruguay para enfrentar el proceso judicial en Santa Fe. Pucheta fue declarado autor de amenazas calificadas y tenencia de arma, y coautor de tentativa de extorsión.
