En medio de las protestas de efectivos policiales que comenzaron en Rosario y se replicaron en otras ciudades de la provincia, el Gobierno de Santa Fe dio un giro en su postura y anunció que anulará las sanciones administrativas impuestas a los agentes y mejorará las condiciones salariales del personal de seguridad.
Esta mañana en conferencia de prensa, el ministro de Economía Pablo Olivares, adelantó que todo el personal de seguridad y del servicio penitenciario con una carga horaria de 48 horas o más tendrá un ingreso que no será inferior al valor de la canasta básica para un hogar tipo, como parte de una recomposición salarial en análisis.
El gobierno levanta sanciones
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, informó que dejarán sin efecto los pases a disponibilidad que se habían dispuesto durante las horas más tensas del conflicto, e instó a los agentes afectados a reintegrarse de inmediato a sus funciones habituales.
Contexto del conflicto
Las protestas, iniciadas la semana pasada con reclamos concentrados en la Jefatura de Policía de Rosario, derivaron en medidas de fuerza durante la madrugada, con patrulleros estacionados y manifestaciones de familiares de agentes. Si bien el reclamo inicial era por mejoras salariales y condiciones de trabajo, la tensión se agudizó y llevó al Gobierno a tomar algunas medidas administrativas contra quienes participaron activamente de la protesta.
A pesar de ello, Cococcioni aseguró que el funcionamiento del servicio policial se mantuvo durante toda la protesta, con operatividad alta tanto en Rosario como en otras regiones de la provincia.
Diálogo y perspectivas
En el mismo marco, autoridades provinciales destacaron que no hubo negativa al diálogo, aunque subrayaron que las conversaciones se llevaron adelante bajo la condición de garantizar niveles adecuados de patrullaje y seguridad pública. El Gobierno enfatizó que las decisiones adoptadas durante el conflicto respondieron al contexto excepcional que atravesaron las fuerzas de seguridad y reiteró su compromiso de atender las demandas sin poner en riesgo la operatividad cotidiana.


