Un trágico hallazgo sacudió la mañana de este viernes al barrio porteño de Recoleta. Una mujer de 41 años y su hijo de 7 fueron encontrados sin vida en el interior de una habitación del Hotel Ker Recoleta, ubicado en la calle Marcelo T. de Alvear al 1368.
El descubrimiento ocurrió pasadas las 10:00, cuando el personal del establecimiento notó que los huéspedes no habían bajado a desayunar y tampoco respondían a los llamados para realizar el check-out. Ante la falta de respuesta tras golpear la puerta, los encargados dieron aviso a la Policía de la Ciudad. Al ingresar a la habitación 306, los efectivos se encontraron con la escena: ambos cuerpos yacían en la bañera.
Identidad y búsqueda desesperada
Las víctimas fueron identificadas como Gisela Mercedes Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7. Según trascendió, ambos residían en el barrio Independencia de la localidad bonaerense de González Catán.
Yurka se desempeñaba como docente y contaba con trayectoria en instituciones como la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo, el Colegio San Mauricio y el Instituto Nuestra Señora del Hogar.
El caso cobra mayor dramatismo al conocerse que existía una búsqueda activa de paradero. Familiares y allegados de la mujer habían perdido contacto con ella desde el jueves, día en que se registró su ingreso al hotel con la intención de pernoctar una sola noche.
La investigación
La causa quedó en manos de la Fiscalía Criminal Correccional 59, a cargo de la fiscal Laura Belloqui. Por estas horas, los investigadores trabajan para esclarecer la mecánica de las muertes y determinar si hubo participación de terceros o si se trató de una decisión drástica.
Como parte de las medidas de prueba, la fiscalía ordenó la toma de declaraciones testimoniales al gerente del hotel y al personal de limpieza que tuvo contacto con la habitación, mientras se aguardan los resultados de las autopsias correspondientes.


