En Vivo

Los peligros ocultos del río y las claves para navegar seguros en kayak

Tras el incidente en Rosario, el instructor Carlos Busaniche detalló qué cuidados tener en el Paraná. Diferencias entre embarcaciones y el uso correcto del chaleco salvavidas.

19 de enero de 2026


A raíz del reciente episodio ocurrido en Rosario, donde una familia debió ser rescatada en el río Paraná tras dar vuelta campana, se encendieron las alertas sobre la seguridad náutica recreativa en la región. Carlos Busaniche, instructor de kayak, brindó una serie de recomendaciones fundamentales para quienes deciden navegar en las aguas de Santa Fe y Santo Tomé.

La navegación recreativa creció exponencialmente, pero requiere conocimientos técnicos y respeto por el entorno natural para evitar tragedias.

Diferencias entre embarcaciones

Busaniche aclaró una confusión frecuente entre los usuarios: no todo bote pequeño es un kayak. “El kayak es una embarcación fina que requiere experticia para mantener el equilibrio”, explicó, diferenciándolo de los botes rotomoldeados. Estos últimos, populares en los alquileres de verano, son más estables y, con una pequeña instrucción, permiten salir a navegar.

Sin embargo, el especialista advirtió sobre el uso de piraguas de fibra de vidrio. “Suelen moverse bastante por su fondo curvo, carecen de quilla y, si no son de calidad, no tienen compartimientos estancos”, detalló. Esto significa que, ante un vuelco, la piragua se hunde, a diferencia de los modelos rotomoldeados que poseen flotación incorporada.

El uso del chaleco es obligatorio

La normativa de Prefectura Naval Argentina es clara: el uso del chaleco salvavidas es obligatorio. No obstante, el instructor hizo hincapié en la colocación correcta, especialmente en menores de edad.

“Los chalecos para niños tienen características especiales, como el chiripá, una cuerda que pasa a través de las piernas e impide que el chaleco se salga hacia arriba si el chico levanta los brazos en una emergencia”, puntualizó Busaniche. Además, remarcó que los menores siempre deben navegar acompañados por un adulto responsable o tutor.

Los peligros del río: corrientes y “coladores”

Navegar en la cuenca del Paraná, el río Coronda o la zona de islas requiere atención a factores ambientales que pueden pasar desapercibidos para el turista.

  • Árboles y ramas: En las orillas, la vegetación caída puede generar trampas mortales conocidas como “coladores”. Si la corriente arrastra la embarcación hacia allí, se corre el riesgo de quedar enganchado.

  • El lecho del río: Busaniche desaconsejó arrojarse al agua en zonas desconocidas. El sedimento y el lodo pueden actuar como una trampa al pisar el fondo, impidiendo salir con facilidad.

  • Corrientes: Zonas de remansos o la fuerza del canal principal pueden desestabilizar a navegantes inexpertos.

“Es necesario tener una instrucción antes de zarpar, determinar un área segura y conocer los límites propios y de la embarcación”, concluyó el instructor.