El Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Benjamin Hopenhayn difundió su informe de coyuntura mensual, en este caso se trata del relevamiento de indicadores oficiales y privados entre el 16 de mayo y 15 de junio de 2019 y se confirma la caída del consumo en la mayoría de los productos y/o servicios.
Por ejemplo, la ingesta de lácteos cayó al nivel más bajo en 16 años. Los argentinos consumen un 21 por ciento menos de leche que en 2016. Los datos del Indec revelan que, en abril, las cantidades vendidas interanuales retrocedieron de la siguiente manera: postres, flanes y yogures (-17,2%), leches fluidas y chocolatadas (-14,9%), leches en polvo (-14,0%), quesos (-7,8%) y manteca, crema y dulce de leche (-6,1%).
A su vez, el consumo per cápita de carne vacuna está teniendo el peor desempeño desde que comenzó la serie histórica (año 1958). Durante los primeros cinco meses del año, el consumo promedió los 53,7 kg per cápita anuales. Para tener dimensión de la caída, la Cámara de la Industria y Comercio de Carne (Ciccra) informó que durante la crisis de 2001 se consumieron en promedio 64,1 kilos de carne vacuna anuales. En el primer cuatrimestre de 2019, la consultora Scentia estimó una caída del consumo masivo del 7,1 por ciento interanual.
La retracción cuantitativa está acompañada por cambios cualitativos en los hábitos del consumo. En efecto, el reemplazo de “primeras marcas” por productos más económicos se transformó en una conducta generalizada. A contramano de la fuerte caída del consumo, las ventas de segundas marcas tienen una tendencia ascendente desde hace más de un año. Por ejemplo, el porcentaje de venta de marcas propias sobre el total creció en el hipermercado Wall Mart del 12 al 18 por ciento, en poco menos de un año.
Por su parte, las ventas de electrodomésticos vienen cayendo en picada hace varios meses. El último dato sectorial conocido (abril) marca un retroceso del 37 por ciento interanual. En ese contexto, la firma Carsa incumplió el pago de un vencimiento de sus obligaciones negociables. La compañía cerró 30 locales el año pasado. Las compañías Frávega y Garbarino también cerraron algunos locales. Además, Ribeiro solicitó la apertura de un procedimiento preventivo de crisis. La firma adelantó que planean reducir sucursales y despedir trabajadores.
Por último, el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revela que las ventas de las pymes minoristas cayeron un 14,1% interanual en mayo. El derrumbe acumula 17 meses de caída consecutivos. En los primeros cinco meses del 2019, los datos de CAME muestran un retroceso acumulado del 12,5%.

