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Corazón sano: los 8 hábitos para mejorar tu salud y retrasar el envejecimiento

La Asociación Americana del Corazón (AHA) propone una guía con ocho claves científicamente probadas para fortalecer la salud cardiovascular y extender la juventud biológica. Conocé cuáles son.

11 de septiembre de 2025


Cuidar la salud del corazón es fundamental para el bienestar general del organismo. Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), incorporar una serie de hábitos específicos en la rutina diaria no solo protege el sistema cardiovascular, sino que también puede ayudar a retrasar el reloj biológico.

Estos ocho hábitos forman parte del programa “Life’s Essential 8”, un enfoque integral respaldado por la ciencia que ofrece resultados concretos a largo plazo. Las investigaciones demuestran que quienes los adoptan logran mejorar su calidad de vida y extender su juventud biológica.

Los pilares: dieta y ejercicio
La base para un corazón fuerte comienza con lo que comemos y cuánto nos movemos. Estos dos pilares son esenciales para construir un estilo de vida saludable.

1. Alimentación saludable: La AHA recomienda dietas como la Mediterránea o la DASH, que se centran en alimentos frescos y poco procesados. Esto incluye un menú rico en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y frutos secos, utilizando aceite de oliva como principal fuente de grasa.

2. Actividad física regular: El sedentarismo es un enemigo del corazón. Se recomienda realizar entre 150 y 300 minutos de ejercicio moderado por semana, o entre 75 y 150 minutos si la actividad es intensa. Opciones como caminar rápido, nadar o bailar son ideales para cumplir con este objetivo.

Hábitos a eliminar y mejorar

Además de la dieta y el ejercicio, hay conductas diarias que tienen un impacto directo en la salud cardiovascular. Eliminar las perjudiciales y optimizar las reparadoras es clave.

3. Eliminar el tabaco y el vapeo: Fumar, vapear o estar expuesto al humo de segunda mano daña los vasos sanguíneos y eleva el riesgo de infartos. Dejar estos hábitos es una de las decisiones más potentes para fortalecer el sistema cardiovascular.

4. Dormir bien: Un descanso reparador es vital. La recomendación para los adultos es dormir entre siete y nueve horas cada noche. Un buen sueño ayuda a regular la presión arterial y favorece la recuperación celular.

El control de los indicadores clave.

Mantener bajo vigilancia ciertos valores médicos es fundamental para prevenir problemas a largo plazo. Un control adecuado de estos indicadores protege las arterias y los órganos vitales.

5. Peso saludable: Un peso equilibrado reduce la carga de trabajo del corazón.

6. Colesterol: Mantenerlo en niveles bajos previene la acumulación de placas en las arterias.

7. Azúcar en sangre: Controlar la glucosa evita daños en los vasos sanguíneos y nervios.

8. Presión arterial: Vigilarla es crucial, ya que la hipertensión es una de las principales causas de accidentes cerebrovasculares.

Estos ocho hábitos no actúan de forma aislada; están interconectados y, al aplicarlos en conjunto, sus beneficios se potencian para lograr una vida más larga y saludable.