Este viernes por la mañana se llevó a cabo una audiencia clave en la Secretaría de Trabajo en el marco de la crisis que atraviesa la empresa Bahco, tras el anuncio del cierre de su planta en Santo Tomé. La reunión concluyó con un cuarto intermedio hasta el miércoles, a la espera de nuevos avances en las negociaciones.
Del encuentro participaron el abogado de la firma, Roberto Busser; los representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Adrián Hammer y Walter Uriondo; y el director regional de Trabajo, Emiliano Monaca.
La audiencia se dio en un contexto de fuerte preocupación por el impacto laboral que implicaría el cierre de la planta, tanto para los trabajadores directos como para la actividad industrial de la región.
“Hasta ahora la UOM no se manifestó, rató de no dar opiniones porque vemos una situación muy compleja donde hay 40 familias que están en riesgo; entonces, no podemos salir a hablar en el aire. Tenemos un comunicado de la empresa donde determinó que iba a reconvertir el sistema de trabajo dejando de lado la producción que hacía en la planta de Santo Tomé y son 40 familias podrías verse afectadas.
De esas 40 familias tenemos involucrados 25 compañeros que nosotros representamos de UOM, otros compañeros son jerarquizados y no están dentro del convenio de UOM. De todos modos, son 40 familias que están en riesgo”, explicó Uriondo
Y agregó que hasta el momento no hubo notificiaciones de despido para ningún trabajador. “No hay un despido planteado, no hay despidos, no hay suspenciones, los compañeros siguen trabajando, pero hay una nota oficial de la empresa. Nosotros, con cautela, pedimos explicaciones, primero están los delegados, hablamos con el cuerpo de delegados, ellos se manifestaron con los trabajadores y en virtud de eso, pedimos que intervenga el Ministerio de Trabajo para tener una audiencia”.
En la reunión, los representantes de Bahco ratificó de decisión de reconvertir la empresa dejando de fabricar herramientas y sólo se dedicará a la distribución y mantenimiento, para lo sólo requerirían el 50% de la planta actual.
Uriondo agregó que “no se habló de tiempo, todavía hay materia prima que se está produciendo en la planta, o sea que esto es un proceso que se va a dar en tanto se llegue a un acuerdo con los trabajadores. Lo que nosotros venimos a plantear acá es que se siga trabajando de alguna forma, ellos no quieren, tratamos de preservar la fuente laboral de todos los trabajadores”.
