El gobierno de Cuba confirmó oficialmente la muerte de 32 militares cubanos durante la operación militar estadounidense que culminó con la captura del ex mandatario venezolano Nicolás Maduro en Caracas. La información fue difundida este domingo a través de un comunicado emitido por la televisión estatal de la isla y marcó un hecho inédito: la admisión pública de la presencia de fuerzas de seguridad cubanas operando en territorio venezolano.
Según el texto oficial, los fallecidos pertenecían a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior de Cuba y se encontraban cumpliendo misiones en Venezuela “a solicitud de órganos homólogos” de ese país. De este modo, el régimen de Miguel Díaz-Canel reconoció por primera vez que personal militar cubano participaba en tareas de seguridad en apoyo al gobierno venezolano, algo que hasta ahora ni La Habana ni Caracas habían confirmado de manera explícita.
El comunicado indicó que los militares “cumplieron digna y heroicamente con su deber” y que murieron en combates directos o como consecuencia de los bombardeos realizados durante la operación estadounidense. Sin embargo, no se precisaron ni las funciones específicas que desempeñaban ni los lugares exactos donde se produjeron los enfrentamientos.
A través de la red social X, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel expresó su “dolor e indignación” por las muertes y rindió homenaje a los efectivos fallecidos, a quienes calificó como “bravos combatientes”. En su mensaje, acusó a Estados Unidos de llevar adelante una acción militar ilegal y anunció la realización de dos días de duelo nacional a partir del lunes.
El gobierno venezolano también se pronunció sobre el hecho. En un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, Caracas expresó su “más profunda solidaridad” con el pueblo cubano y aseguró que los militares fallecidos cumplían tareas de “protección y defensa institucional” en el marco de acuerdos de cooperación bilateral. Asimismo, calificó el operativo estadounidense como “criminal e infame”.
Las confirmaciones oficiales se produjeron pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconociera públicamente que “muchos cubanos murieron” durante la operación del sábado. De acuerdo con fuentes venezolanas citadas por medios internacionales, el número total de víctimas fatales rondaría las 80 personas, entre ellas militares y civiles, mientras que Estados Unidos informó que al menos media docena de sus soldados resultaron heridos.
La captura de Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Nueva York junto a su esposa Cilia Flores, representa un golpe político de gran magnitud tanto para el chavismo como para el gobierno cubano. El ex mandatario venezolano deberá comparecer ante la justicia estadounidense, donde enfrenta cargos por narcotráfico y terrorismo, en un escenario que reconfigura el mapa político regional y profundiza la crisis de los aliados históricos de Caracas.

