La fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), María Rosario Haeffeli, confirmó que ya se registraron 33 denuncias de padres que detectaron videos de sus hijos menores de edad publicados en la red social TikTok sin consentimiento.
La investigación señala como presunta responsable a una mujer que se desempeñaba como cajera en un supermercado local. Según la hipótesis fiscal, la empleada aprovechaba su contacto cotidiano en el comercio para entablar confianza con los niños, grabarlos en escenas de la vida diaria y luego difundir el material en la plataforma digital.
Investigación por ciberacoso y violencia digital
Aunque el caso generó alarma social, la fiscal Haeffeli aclaró que, por el momento, la conducta no encuadra en el delito de grooming, ya que no se detectó contacto con fines sexuales. No obstante, la investigación se encuadra en el Código de Convivencia de la provincia de Santa Fe (Art. 84, inciso C), que sanciona el ciberacoso.
Esta figura legal fue incorporada recientemente en 2024 bajo el marco de la Ley Olimpia, que reconoce la violencia digital como una modalidad de violencia. “El Código Penal no contempla todavía estas conductas, por lo que compartir videos de menores sin autorización encuadra en esta contravención”, explicó la funcionaria en diálogo con la prensa regional.
Preocupación por comentarios sexualizados en redes
Uno de los puntos más graves que advirtieron las familias y la propia fiscalía es la interacción de terceros con el contenido publicado. En la cuenta de TikTok se detectaron múltiples comentarios de índole sexual dirigidos hacia las niñas y adolescentes que aparecían en los videos.
Ante esta situación, la Justicia santafesina ordenó las siguientes medidas:
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Allanamientos y secuestro de dispositivos electrónicos.
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Peritajes a cargo del área de análisis digital forense.
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Pedidos judiciales para la suspensión de las cuentas involucradas.
El desafío de frenar la circulación de contenido
La mujer señalada ya fue citada a la fiscalía junto a su defensa para ser informada de los hechos. Mientras avanza la causa, que se inició hace menos de una semana, las autoridades advierten sobre la dificultad de eliminar material una vez que se viraliza.
“Cuando el contenido se vuelca en redes sociales, son las plataformas las que poseen esa información. Por eso es tan importante el cuidado en lo que se comparte”, sentenció Haeffeli, haciendo un llamado a la responsabilidad y la protección de la privacidad de los menores en el entorno digital.
