Vecinos del barrio Nueva Pompeya expresaron su malestar por el retiro de la custodia policial en el centro de salud local, luego de haber realizado un abrazo simbólico en rechazo a los reiterados robos sufridos por la institución.
La protesta se llevó a cabo en los últimos días con la participación de organizaciones barriales, escuelas y referentes comunitarios, quienes reclamaron mayor seguridad y avances en la investigación de los hechos delictivos. Sin embargo, tras la manifestación, aseguran que dejó de funcionar la posta policial que había sido instalada de manera preventiva.
“Al llegar al centro de salud nos encontramos con que no estaba la posta de seguridad, ni los móviles policiales que habían estado unos días después de los robos”, señaló Viviana Servidio, referente del establecimiento, en declaraciones radiales.
Según indicó, la presencia policial había sido dispuesta de forma transitoria tras los episodios de inseguridad, pero su retiro generó preocupación entre trabajadores y vecinos, que temen nuevos hechos delictivos.
Desde el centro de salud realizaron una asamblea para evaluar cómo continuar ante la situación. “Es una tomada de pelo. Recorrí el barrio y no vi patrullajes, aunque nos habían dicho que la policía estaba cerca”, cuestionó Servidio.
La referente también advirtió sobre las dificultades que atraviesa la institución para sostener la atención. “Entre tantas cosas que tenemos que decir que no —porque faltan vacunas, médicos y recursos— ahora tenemos que sumar que no hay un centro de salud en condiciones”, afirmó.
Hasta el momento, los vecinos señalan que no recibieron respuestas sobre la restitución de los elementos robados ni sobre el regreso de la custodia policial en el lugar.

