En Vivo

Denuncian zona liberada en Alto Verde tras diez robos en una escuela

Vecinos de La Boca reclaman por una ola de delitos que afecta a instituciones educativas, al dispensario y a viviendas. Advierten sobre la falta de servicios básicos como iluminación y recolección de basura.

20 de enero de 2026


La situación en el barrio Alto Verde, y específicamente en la zona de La Boca, se ha vuelto insostenible para sus habitantes. La creciente ola de inseguridad, sumada al deterioro de los servicios públicos, generó una fuerte preocupación entre los vecinos que denuncian sentirse “totalmente abandonados”.

En diálogo con VEO Noticias, Melina, residente del lugar, describió un panorama alarmante: desde diciembre a la fecha, las instituciones públicas de la zona han sido blanco sistemático de robos y vandalismo. “Han robado las escuelas, una enfrente de la otra, tanto la primaria como la secundaria. También el dispensario Ramón Rivero. Lo único que tenemos es increíble cómo lo destrozan”, lamentó.

Escuelas y centro de salud, los más afectados

Según el relato de la vecina, la Escuela N° 1081 y la Escuela N° 645 sufrieron múltiples intrusiones. “En la secundaria robaron más de 10 veces, y en el dispensario unas cinco veces desde diciembre hasta hoy”, detalló Melina.

Los delincuentes no solo sustraen elementos de valor como ventiladores, aires acondicionados y alimentos del comedor escolar, sino que también provocan destrozos, rompiendo vidrios y mobiliario. “Se llevaron hasta un tanque de agua propio que teníamos porque estuvimos varios días sin servicio de red”, agregó, evidenciando la crueldad de los hechos.

Además de las instituciones, las viviendas particulares también son objetivo de los ladrones, especialmente los fines de semana. “No podés dejar tu casa sola porque te la roban. Hoy La Boca es un pedacito de paraíso que lamentablemente se está perdiendo”, expresó con dolor.

Falta de servicios y “zona liberada”

A la inseguridad se le suma un reclamo histórico por la falta de infraestructura. Los vecinos denuncian falta de iluminación pública, calles intransitables y una deficiente recolección de residuos. “La calle principal es nuestro único acceso y está detonada. Cuando llueve, quedamos aislados porque es una sola vía de entrada y salida”, explicó Melina.

La falta de desmalezamiento también contribuye a la inseguridad, generando “cuevas de lobo” que facilitan el accionar delictivo. “El municipio viene solo cuando hay turismo, cortan el pasto donde la gente va a acampar, pero a nosotros nos tienen abandonados. Las veredas están tapadas de yuyos”, reclamó.

A pesar de contar con patrullaje policial, los vecinos aseguran que la presencia es insuficiente y poco efectiva. “Pasa el patrullero, pero es como si nada. No se meten. A la noche esto es tierra de nadie”, concluyó Melina, exigiendo respuestas urgentes a las autoridades municipales y provinciales.