Un nuevo punto de venta de estupefacientes fue derribado este viernes en la ciudad de Rosario en el marco de una investigación por microtráfico. Se trata de una propiedad ubicada en Hipólito Yrigoyen 1303, que funcionaba como búnker y fue desactivada tras una causa judicial que derivó en múltiples allanamientos y detenciones.
La intervención se dio a partir de una pesquisa desarrollada por la Unidad de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación (MPA), que permitió identificar el lugar como un espacio destinado exclusivamente a la comercialización de drogas. Según detalló la fiscal Mercedes Banchio, el inmueble no contaba con servicios básicos ni condiciones de habitabilidad, lo que reforzó la hipótesis de que no era utilizado como vivienda.
La investigación incluyó un total de 20 allanamientos simultáneos, tanto en domicilios particulares como en lugares de detención, y culminó con nueve personas imputadas por comercio de estupefacientes agravado. Uno de los acusados operaba desde la cárcel de Piñero, mientras que otra persona continúa prófuga. De acuerdo a la fiscalía, la causa también permitió establecer vinculaciones con una fracción de la banda conocida como “Los Menores”.

Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad provincial señalaron que este derribo se inscribe en la aplicación de la Ley de Microtráfico, que habilita la inactivación de inmuebles utilizados para la venta de drogas al menudeo. Con esta intervención, ya son 101 los puntos desarticulados en el territorio santafesino desde la puesta en marcha de la normativa.
Las autoridades indicaron que este tipo de procedimientos se realizan de manera coordinada entre el Poder Judicial, el MPA, la Policía de Santa Fe y fuerzas federales, y apuntan a desarticular circuitos de venta de estupefacientes asociados a hechos de violencia en los barrios donde operan.

