El escenario electoral en la provincia de Buenos Aires dejó un resultado contundente: el peronismo, bajo el sello Fuerza Patria, se alzó con el triunfo en las elecciones de medio término, alcanzando el 46% de los votos con el 82% de las mesas escrutadas. La Libertad Avanza, fuerza oficialista a nivel nacional, quedó relegada al segundo lugar con un 33%, marcando un revés político de peso para el presidente Javier Milei.
En el búnker de Gonnet, el mandatario nacional subió al escenario acompañado por su hermana Karina, el asesor Santiago Caputo y algunos de sus ministros más cercanos. Con un tono mesurado, reconoció la derrota: “Hemos tenido un claro revés y hay que aceptarlo”, dijo frente a la militancia libertaria, que lo escuchó en silencio.
No obstante, Milei buscó relativizar el impacto del resultado. Atribuyó la caída al “aparato del peronismo”, al que responsabilizó por la magnitud de la derrota. “Sabemos contra quién competimos y el poder que despliegan en esta provincia”, subrayó. Al mismo tiempo, prometió una autocrítica dentro de su espacio, aunque aclaró que no habrá cambios en la orientación de su gestión.
El presidente dedicó buena parte de su discurso a defender su programa económico, en particular el equilibrio fiscal alcanzado durante los primeros meses de gobierno. En un mensaje dirigido tanto a los mercados como a su electorado más fiel, aseguró que profundizará el rumbo: “No retrocederemos ni un milímetro”, enfatizó, dejando en claro que no habrá negociación con la oposición en torno a los pilares de su política.


