Una nueva restauración de la obra 'Altar de Gante' de los hermanos Van Eyke, ha revelado finos detalles que la obra del siglo XV escondía bajo los añadidos realizados en el siglo XVI, informa The Art Newspaper.
Gracias al uso de escáneres de fluorescencia de rayos X se observó que el trabajo original estaba en muy buenas condiciones. Con el uso de solventes e instrumentos quirúrgicos, los expertos pudieron retirar las capas de pintura que se añadieron con posterioridad.
Posiblemente, el cambio más evidente se encuentra en la cara del cordero central, que sufrió una gran transformación. Los especialistas encontraron una versión del animal con rasgos humanizadores bajo las capas de pintura añadidas, que le habían dado una apariencia más natural al mamífero.
Uh, so apparently they restored the Ghent Altarpiece and pic.twitter.com/JljwfEZlzu
— /fɑðɚ ælɪk ʃɹɛŋk/ (@fatherajds) January 20, 2020
Los añadidos del s. XVI cubrieron casi la mitad del panel que mostraba el sacrificio del cordero, símbolo de Cristo. Al eliminar una colina azul en el horizonte, aparecieron varios edificios de estilo medieval.
Un descubrimiento , tras su restaurancion , en torno al famoso retablo de la Adoración del Cordero Místico (el Altar de Gante) ES MÁS AUTÉNTICO...mejor? No lo se... solo pienso en lo que han hecho con otras "reparaciones" 😅 pic.twitter.com/W84COReZwW
— Enzo D. (@StereoEnzo) January 21, 2020
"El rostro inquietantemente humanoide del cordero de Dios ha impactado a muchos"
El equipo de conservadores también devolvió la apariencia cristalina a los vestidos de los peregrinos que adoran al cordero, ropas cuya tonalidad se había suavizado al pintar sobre el original. Una serie de ramas de palma que llevaban las mártires femeninas que en ciertas partes fueron eliminadas, entre otras diferencias.
"La nueva capa de pintura se realizó tan temprano, siguiendo las líneas del original, con pigmentos muy similares que han envejecido de forma parecida, [motivo por el] que no era visible en la documentación técnica" cuando recibieron el políptico para restaurar, señala Hélène Dubois, directora del proyecto de restauración. Este descubrimiento "fue un 'shock' para todos […] nada similar se había observado en la pintura flamenca temprana", añadió Dubois.
La "obra de arte más robada de la historia"
La pintura es conocida como la "obra de arte más robada de la historia" debido a la sustracción de sus paneles y los múltiples cambios de ubicación que soportó entre los siglos XVI y XX. Incluso, se dice que muchos intentaron quemar el retablo pero los guardias lograron ocultarlo.
En 1794, las tropas de Napoleón habrían robado cuatro paneles que fueron devueltos más adelante por el rey de Francia. Asimismo, se reportó otro robo de dos paneles en 1816, los mismos que terminaron en el museo de Berlín. Sin embargo, todas las partes fueron devueltas a Gante (Bélgica) cuando se firmó el Tratado de Versalles en 1919.