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investigación en curso

Detectan cocaína en el organismo de dos niños internados en el Hospital de Niños Zona Norte

Ambos casos ocurrieron en un hospital de zona norte y no están vinculados entre sí. Profesionales de la salud alertan por el aumento de situaciones similares y reclaman medidas preventivas.

20 de abril de 2026


Dos niños pequeños permanecen en observación en un hospital de la zona norte de Rosario luego de que estudios médicos confirmaran la presencia de cocaína en sus organismos. Se trata de casos independientes, pero que refuerzan la preocupación de pediatras y equipos de salud por una problemática que, aseguran, viene en aumento.

Uno de los pacientes es un niño de dos años que ingresó con un cuadro de hiperactividad, llanto persistente y rigidez corporal. Según el entorno familiar, había pasado la noche sin poder ser calmado. Ante la situación, fue trasladado al centro de salud, donde un análisis de orina arrojó resultado positivo para cocaína. El menor se encuentra estable y bajo observación.

En paralelo, un bebé de un año fue atendido en el mismo efector tras presentar convulsiones. Si bien los primeros estudios no evidenciaron alteraciones, un examen toxicológico posterior confirmó la presencia de la misma sustancia. Actualmente, el niño evoluciona favorablemente y permanece bajo seguimiento médico con intervención de un equipo interdisciplinario.

Estos episodios se suman a otro registrado semanas atrás en la ciudad, cuando un bebé de apenas dos meses fue diagnosticado con presencia de cocaína en su organismo tras ser internado en otro hospital pediátrico.

Especialistas advierten que estos casos ya no son excepcionales. Señalan que la exposición puede producirse a través de la lactancia, por inhalación en ambientes donde se manipulan sustancias o incluso por administración directa. En ese contexto, remarcan la necesidad de generar estadísticas oficiales y fortalecer políticas de prevención, ya que consideran que existe un subregistro y que solo se detectan las situaciones más graves o visibles.

La reiteración de estos episodios encendió las alarmas en el sistema de salud local, que insiste en abordar el problema desde una perspectiva social y sanitaria más amplia.