La Cámara de Diputados aprobó durante la madrugada la reforma de la Ley de Glaciares con 137 votos afirmativos y 111 negativos, en una sesión que resultó más favorable de lo esperado para el oficialismo. Con 129 legisladores presentes, el quórum se alcanzó sin dificultades gracias al acompañamiento de bloques aliados como el PRO, la UCR y fuerzas provinciales.
El resultado evidenció un respaldo más amplio al previsto inicialmente por el oficialismo, que logró avanzar con la sanción definitiva de la norma tras un debate extenso pero sin mayores tensiones en su tramo final. De hecho, varios oradores de La Libertad Avanza desistieron de hacer uso de la palabra al considerar que los votos necesarios ya estaban asegurados.
La certeza del triunfo comenzó a percibirse horas antes de la votación, cuando la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se hizo presente en el recinto y siguió el cierre del debate desde el palco principal.
Durante la sesión, la oposición intentó sin éxito introducir distintos apartamientos del reglamento y cuestionar el tratamiento del proyecto. Sin embargo, el oficialismo logró sostener su mayoría en cada instancia clave.
En el debate, el diputado oficialista José Peluc defendió la reforma y cuestionó las críticas opositoras, mientras que Nicolás Mayoraz sostuvo que la iniciativa permite compatibilizar el desarrollo económico con la protección ambiental.
Del otro lado, legisladores de distintos espacios rechazaron el proyecto con dureza. Maximiliano Ferraro lo calificó como “regresivo e inconstitucional” y denunció la influencia del sector minero en su redacción. Miguel Ángel Pichetto, en tanto, defendió la ley original de 2010 y consideró que no existen fundamentos técnicos ni políticos para su modificación. También Juan Grabois expresó su rechazo y advirtió sobre posibles consecuencias ambientales.
Más allá de los cuestionamientos, el oficialismo y sus aliados mantuvieron una postura de bajo perfil durante gran parte del debate y evitaron confrontaciones directas, priorizando asegurar los votos necesarios para la aprobación.
Con la sanción definitiva, el Gobierno avanza en una de sus iniciativas clave, en medio de un escenario político donde la articulación con bloques aliados volvió a resultar determinante.
