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El Banco Central flexibilizó los encajes bancarios para aumentar la liquidez y reducir las tasas de interés

La autoridad monetaria dispuso que la exigencia de efectivo mínimo pase de diaria a mensual, aunque los bancos deberán mantener un piso del 95% cada día. El sector considera que la medida es insuficiente.

30 de octubre de 2025


El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció este jueves una modificación en el régimen de encajes bancarios con el objetivo de aportar mayor liquidez al sistema financiero y reducir la presión sobre las tasas de interés. A partir del 1 de noviembre, la exigencia de efectivo mínimo pasará de ser diaria a un promedio mensual, aunque los bancos deberán mantener un nivel de integración no inferior al 95% en cada jornada.

La decisión fue formalizada a través de la Comunicación “A 8350” y alcanza a los depósitos a la vista en pesos —como cuentas corrientes y cajas de ahorro—. Según explicaron desde la entidad, la medida busca “acompañar la normalización de la demanda de dinero” y suavizar el apretón monetario, en un contexto de elevada inflación y tensiones cambiarias.

Desde el sector financiero, sin embargo, la evaluación fue cautelosa. Voceros bancarios consideraron que el cambio representa una mejora “leve” frente al esquema anterior, aunque reclamaron nuevas medidas que otorguen mayor flexibilidad para administrar la liquidez. Hasta ahora, la obligación de cumplir con la integración diaria al 100% generaba dificultades operativas, costos elevados y la inmovilización de fondos sin rendimiento.

Los encajes bancarios son una herramienta de política monetaria clave: consisten en el porcentaje de los depósitos que las entidades deben mantener inmovilizado en el Banco Central, para garantizar la solidez del sistema ante eventuales retiros y regular la cantidad de dinero en circulación.

El ajuste en la normativa llega luego de semanas de volatilidad en el mercado financiero, tras la eliminación de las Letras de Financiamiento (LEFI) y las tensiones cambiarias que llevaron al tipo de cambio a operar cerca del límite superior de la banda de flotación. En ese escenario, el BCRA había endurecido regulaciones para contener la demanda de dólares, lo que redujo las herramientas de los bancos para administrar su liquidez.

La flexibilización de encajes se enmarca en una estrategia coordinada entre el Gobierno y la autoridad monetaria para acompañar la recuperación de la demanda de pesos tras las elecciones legislativas. En paralelo, el Tesoro renovó menos del 60% de los vencimientos licitados esta semana, lo que implicará una inyección de alrededor de cinco billones de pesos en los próximos días.

El equipo económico confía en que, con un escenario político más estable y un resultado favorable para el oficialismo, los argentinos vuelvan a demandar moneda local. Según proyecciones del propio BCRA, esa recomposición permitiría retomar la compra de reservas a partir de 2026 y avanzar hacia una política monetaria más expansiva sin comprometer la estabilidad cambiaria.