El Banco Central de la República Argentina anunció que a partir del 1° de abril reducirá los encajes bancarios, con el objetivo de aumentar la liquidez en el sistema financiero y estimular la actividad económica.
La decisión implica no prorrogar una disposición adoptada en agosto de 2025, que había elevado de manera transitoria los requisitos de encaje en cinco puntos porcentuales para los principales bancos del país. Esa medida, que inicialmente vencía en noviembre pasado, había sido extendida hasta el 31 de marzo, pero ahora dejará de regir.
Según trascendió, la reducción impactará sobre cuentas a la vista, cauciones tomadoras y fondos comunes de inversión tipo money market. En ese marco, los encajes para depósitos a la vista pasarán del 50% al 45%, de los cuales una parte se mantendrá en efectivo y el resto podrá integrarse con títulos públicos.
Desde la entidad que conduce Santiago Bausili señalaron que la medida no necesariamente implicará un aumento de la emisión monetaria, dado que los fondos liberados podrán canalizarse hacia la compra de instrumentos financieros del Estado.
La decisión se enmarca en un proceso más amplio de “normalización” del esquema de encajes, iniciado en los últimos meses. En diciembre, la autoridad monetaria ya había reducido exigencias sobre depósitos a la vista y flexibilizado los márgenes de integración diaria, con el fin de mejorar la disponibilidad de crédito.
En paralelo, el Banco Central estableció nuevos requisitos para limitar el financiamiento externo de corto plazo entre entidades vinculadas, al fijar un encaje del 20% para estas operaciones cuando su duración sea menor a 180 días. Según explicaron desde el organismo, la medida apunta a desalentar movimientos especulativos sin afectar el financiamiento productivo ni el comercio exterior.
Con este nuevo paso, el Gobierno busca dinamizar una economía que muestra signos de recuperación, aunque con un desempeño heterogéneo entre sectores y dificultades para generar empleo en forma sostenida.
