La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) advirtió que el sistema de transporte en el interior del país enfrenta una situación crítica. Según los empresarios, el boleto de colectivo en ciudades como Santa Fe debería sufrir un incremento de $250 para poder afrontar los aumentos salariales pactados con la UTA.
Esta advertencia surge tras la disparidad en la distribución de fondos nacionales. Mientras que el Gobierno central mantiene los subsidios para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las provincias continúan sin recibir estos aportes, lo que traslada el costo operativo directamente a la tarifa que paga el usuario.
El impacto de las paritarias
La cifra de $250 adicionales por viaje se calculó para cubrir el nuevo piso salarial de los choferes. El conflicto, que estuvo a punto de derivar en un paro total de actividades, se mantiene en pausa debido a la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Desde el sector empresarial local remarcaron que, sin el auxilio de subsidios nacionales, la sostenibilidad del servicio de colectivos está en riesgo. El desfasaje financiero obliga a rediscutir los costos en la intendencia y los órganos de control regionales para evitar la paralización del transporte urbano.
Desigualdad en los subsidios
La Fatap denunció una marcada discriminación entre el interior y la Capital Federal. Esta falta de “federalismo” en los recursos destinados al transporte público pone a las empresas santafesinas en una situación de vulnerabilidad, afectando directamente la frecuencia y calidad del servicio para los vecinales y usuarios diarios.

