El ministro del Interior, Diego Santilli, encabezó este martes una intensa agenda política en la Casa Rosada al recibir a los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Raúl Jalil (Catamarca). Si bien los temas de conversación entre las partes son amplios, el eje central e inevitable de los encuentros es acordar una estrategia consensuada para las elecciones nacionales y provinciales del año próximo.
En este escenario, el Poder Ejecutivo nacional persigue un objetivo de máxima: cosechar las adhesiones necesarias para eliminar o suspender las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Como la propuesta de reforma electoral aún no cuenta con los votos suficientes en el Congreso, el oficialismo se ve obligado a ofrecer incentivos políticos a los mandatarios provinciales.
Tanto Figueroa como Jalil tienen intenciones firmes de buscar la reelección en sus respectivos distritos, un deseo que se complementa con la necesidad de La Libertad Avanza de potenciar su estructura de cara a la cita nacional, donde se pondrá en juego la continuidad del presidente Javier Milei y la renovación de bancas legislativas.
Los dos gobernadores arribaron a Buenos Aires en el marco de la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO). Además, sus provincias se encuentran entre las más favorecidas por el esquema macroeconómico nacional debido a los incentivos fiscales para la producción de petróleo, gas y minería, destacándose el desarrollo de Vaca Muerta en Neuquén y la especialización minera en Catamarca.
Alianzas legislativas y las particularidades de cada provincia
El trato del oficialismo con Catamarca posee un fuerte componente de reciprocidad por el respaldo que Jalil brindó en votaciones clave en ambas cámaras del Congreso, donde cuenta con una fuerza de cuatro diputados y un senador.
Debido a que el partido libertario no posee un gran desarrollo de perfiles políticos en esa provincia norteña, la estrategia de la Casa Rosada no contempla disputarle la gobernación a Jalil. En su lugar, planean acordar un esquema de competencia que le garantice al gobernador retener su territorio sin riesgos, a cambio de no confrontar agresivamente por los cargos legislativos. El año próximo, Catamarca renovará bancas en el Senado; allí, Jalil buscará mantener su poder actual mientras que La Libertad Avanza aspira a ganar su primer escaño por dicha provincia.
Por su parte, la situación en Neuquén muestra una realidad legislativa diferente, dado que los cargos para la Cámara Alta ya fueron elegidos el año pasado. En dicha oportunidad, La Libertad Avanza se impuso en el primer lugar logrando dos bancas propias (Pablo Cervi y Nadia Márquez), mientras que la fuerza provincial de Figueroa, la Neuquinidad, sumó a Julieta Corroza.
En la Cámara de Diputados, el mapa neuquino actual muestra una fuerte presencia libertaria con tres bancas (Gabriela Muñoz, Gastón Riesto y Soledad Mondaca), frente a una única representación del oficialismo provincial a cargo de Karina Maureira. La reunión entre Santilli y Figueroa se concretó este mediodía, mientras que el encuentro con Jalil se pautó para la tarde, previendo además la participación de Eduardo “Lule” Menem, armador clave de la fuerza gobernante.

