El Gobierno nacional expresó este jueves su satisfacción por el anuncio de las nuevas autoridades de Venezuela sobre la liberación de presos políticos, una medida que, según organizaciones de derechos humanos, podría alcanzar a más de 800 personas. Entre los detenidos que aún esperan novedades figuran el gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani, por quienes Argentina mantiene gestiones diplomáticas.
El inicio del proceso fue confirmado por el titular de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, quien informó que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ordenó la excarcelación de “un número importante de personas venezolanas y extranjeras”. Según indicó, las liberaciones comenzaron a ejecutarse de manera inmediata, aunque sin precisar un listado oficial ni la cantidad exacta de beneficiarios.
La organización no gubernamental Foro Penal, dedicada a la defensa de los derechos humanos, sostiene que en Venezuela hay al menos 863 personas encarceladas o perseguidas por motivos políticos, entre ellas Gallo y Giuliani, cuyos casos siguen siendo motivo de reclamo por parte del Estado argentino.
Rodríguez también destacó la participación de mediadores internacionales en el acuerdo, entre ellos el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y representantes del gobierno de Qatar.
La noticia tuvo repercusión en la Argentina y fue valorada por el oficialismo. La senadora nacional Patricia Bullrich utilizó sus redes sociales para saludar el anuncio y subrayar la expectativa de que las liberaciones incluyan a los ciudadanos argentinos. “Que empiecen a liberar presos políticos es una gran noticia. Esperamos lo más importante: que Nahuel Gallo y Germán Giuliani sean liberados”, señaló.
Bullrich vinculó el cambio de escenario en Venezuela con la reciente detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos y sostuvo que ese hecho influyó en la decisión de avanzar con las excarcelaciones. No obstante, hasta el cierre de esta nota no había confirmaciones oficiales sobre la situación particular de Gallo y Giuliani.
En paralelo, la oposición venezolana y el gobierno estadounidense denunciaron que muchos de los detenidos pasaron por el Helicoide, un centro de detención del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) señalado por violaciones a los derechos humanos. Si bien en los últimos días se habló de un eventual cierre de ese establecimiento, Foro Penal aclaró que, por el momento, no existen avances concretos en ese sentido.

