El presidente Javier Milei confirmó que este martes encabezará una reunión con los principales funcionarios del área económica para ultimar los detalles de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas que el Gobierno considera centrales para consolidar su programa económico.
El encuentro se desarrollará desde las 18 en la residencia de Olivos y contará con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Según adelantó el mandatario, la reforma buscará fortalecer la independencia de la autoridad monetaria y establecer límites más estrictos a la emisión de dinero destinada a financiar el déficit fiscal. En ese sentido, sostuvo que el objetivo es impedir que el Banco Central vuelva a asistir financieramente al Tesoro mediante la creación de pesos.
Durante una entrevista, Milei afirmó que la propuesta incluirá mecanismos para sancionar cualquier vulneración de la autonomía del organismo y aseguró que la iniciativa forma parte de un paquete más amplio de reformas económicas vinculadas al mercado de capitales, el sistema financiero y las reglas fiscales.
Un esquema similar al “shutdown” de Estados Unidos
Además de la reforma del Banco Central, el Presidente anticipó que el Gobierno trabaja en un proyecto destinado a reforzar la disciplina fiscal mediante un mecanismo inspirado en el denominado “shutdown” estadounidense.
La propuesta apunta a que, una vez agotado el presupuesto aprobado para el Estado nacional, no puedan autorizarse nuevos gastos hasta contar con una nueva asignación de recursos. Según explicó Milei, la intención es impedir que el sector público continúe ejecutando erogaciones por fuera de los límites presupuestarios.
El antecedente de la reforma de 2012
La iniciativa oficial busca modificar los cambios introducidos en la Carta Orgánica del Banco Central en 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y bajo la presidencia de Mercedes Marcó del Pont al frente de la entidad.
Aquella reforma amplió los objetivos institucionales del Banco Central, incorporando entre sus funciones la promoción de la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social, además de preservar la estabilidad monetaria.
También flexibilizó las condiciones para que el organismo pudiera otorgar adelantos transitorios al Tesoro Nacional, una herramienta utilizada para financiar el gasto público mediante emisión monetaria.
Desde el Gobierno nacional sostienen que esos cambios redujeron la autonomía del Banco Central y facilitaron el financiamiento del déficit fiscal a través de la emisión de dinero. Por ese motivo, la nueva propuesta buscará restablecer un esquema más restrictivo, con el objetivo de limitar esa posibilidad y reforzar el mandato de preservar el valor de la moneda.
La reforma será analizada por el equipo económico antes de que el Ejecutivo defina el texto definitivo que impulsará para modificar el funcionamiento de la autoridad monetaria.


