El Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia realizó por primera vez en Santa Fe una cirugía de distracción osteogénica mandibular en un recién nacido con secuencia de Pierre Robin, una condición congénita poco frecuente que se caracteriza por un desarrollo insuficiente de la mandíbula.
El bebé nació en Reconquista y fue derivado al hospital de la ciudad de Santa Fe a los ocho días de vida ante la sospecha del diagnóstico. Luego de los estudios correspondientes y de la evaluación de un equipo especializado, se decidió realizar la intervención cuando tenía 20 días.
La secuencia de Pierre Robin puede provocar que la mandíbula pequeña y retraída desplace la lengua hacia atrás y obstruya la vía aérea, dificultando la respiración y la alimentación. En este caso, la cirugía permitió ampliar el espacio para el paso del aire y evitar la realización de una traqueostomía.
La intervención consistió en una osteotomía, es decir, una sección controlada de la mandíbula, para colocar posteriormente dos dispositivos distractores, uno a cada lado. Luego de unos días, los dispositivos se activan de manera progresiva, aproximadamente un milímetro por día, con el objetivo de alargar el hueso y ampliar la vía aérea.
El cirujano maxilofacial Gonzalo Pucheta explicó que el procedimiento permitió evitar la traqueostomía y sus posibles secuelas. El diagnóstico fue evaluado previamente por el neumonólogo endoscopista Walter Weidmann, a partir de lo cual se analizó la posibilidad de realizar la cirugía en Santa Fe y evitar el traslado a Buenos Aires, donde habitualmente se concentran este tipo de intervenciones de alta complejidad.
Para llevar adelante la cirugía fue necesario contar con instrumental específico y la participación coordinada de profesionales de distintas especialidades, entre ellas Cirugía Plástica y Reparadora, Cirugía Maxilofacial, Neonatología, Neumonología, Anestesiología Pediátrica, Enfermería e Instrumentación Quirúrgica, además de las áreas de Esterilización, Farmacia, Diagnóstico por Imágenes, Laboratorio y Centro Quirúrgico.
Guillermo Iturraspe, jefe de Cirugía Plástica, explicó que se trata de una patología de baja frecuencia y que, por su complejidad, este tipo de atención suele concentrarse en centros especializados de Buenos Aires. En este caso fue necesario conformar un equipo quirúrgico específico y disponer del instrumental necesario para realizar la intervención.
El bebé permaneció más de 40 días intubado y pasó 72 días internado en Neonatología. Su madre, Yanina Brusa, viajó desde Calchaquí para uno de los controles y destacó la evolución de su hijo.
“Hoy estoy feliz porque mi hijo respira solo, después de más de 40 días intubado y 72 días de internación en Neonatología”, contó.