El Hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe consolidó su servicio de cirugía cardiovascular, una incorporación que amplía la capacidad de atención del sistema público en el centro-norte provincial. A casi un año de su creación, el equipo ya llevó adelante 64 intervenciones de alta complejidad, principalmente bypass coronarios y cirugías valvulares.
La puesta en funcionamiento de este servicio marcó un cambio en la modalidad de atención, ya que permitió reemplazar la tercerización de estas prácticas por un abordaje integral dentro del propio hospital. De este modo, la institución fortalece su rol como centro de referencia regional en patologías cardiovasculares.
Desde el Ministerio de Salud provincial señalaron que la conformación del equipo implicó un proceso sostenido de formación y organización, con la participación de distintas áreas del hospital. La iniciativa se inscribe en una estrategia orientada a ampliar las prestaciones en el sistema público de salud.
El director del hospital, Bruno Moroni, destacó que el desarrollo del servicio fue posible a partir del trabajo articulado entre sectores como cirugía, cardiología, quirófano y laboratorios, entre otros. Según indicó, esta incorporación no solo mejora la capacidad de respuesta a pacientes que requieren intervenciones complejas, sino que también abre la posibilidad de avanzar en la formación de profesionales y en la implementación de nuevas técnicas.
Qué es la toracotomía
Se trata de una técnica menos invasiva que permite abordar patologías cardíacas complejas con menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida. Su incorporación en el hospital de la ciudad de Santa Fe es posible a partir de la creación del servicio impulsada por el Ministerio de Salud.
El Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital J. M. Cullen incorporó la toracotomía como técnica para el abordaje de patologías cardíacas, una alternativa menos invasiva que ya se aplicó en pacientes del sistema público provincial, con buena evolución.
La primera intervención fue realizada en marzo a un paciente de 61 años con una patología en la válvula mitral, quien evolucionó favorablemente tras la cirugía.
Una alternativa menos invasiva
El cirujano cardiovascular Bruno Simonetti explicó que este tipo de casos se resuelven habitualmente mediante esternotomía, un procedimiento que implica abrir el esternón, pero que la incorporación de nueva tecnología permitió aplicar otra técnica.
“En este caso utilizamos una toracotomía, que consiste en acceder a través de la caja torácica con una incisión más pequeña. Lo innovador fue poder reparar la válvula mitral mediante esta técnica menos invasiva, que no se realiza en muchos centros por su complejidad”, indicó.
En cuanto a los beneficios, detalló que “permite una recuperación más rápida, menor dolor postoperatorio y una mejor reinserción laboral y a la vida cotidiana, además de un mejor resultado estético”.
El profesional agregó que, además de ese primer caso, ya se realizó una segunda intervención con buena evolución, lo que consolida el desarrollo del servicio y abre la posibilidad de continuar incorporando este tipo de prácticas.

