La situación hidrológica en el norte argentino y el Litoral atraviesa un momento de extrema fragilidad según el último informe del Instituto Nacional del Agua (INA). El ingeniero Juan Borus detalló que todo el tercio noroeste del país presenta suelos saturados que ya no tienen capacidad de absorción. Esta condición provoca que cualquier precipitación por moderada que sea se convierta en un excedente hídrico con destino inmediato a los cauces.
En este contexto el embalse de Río Hondo recibe actualmente caudales muy elevados. Esta situación obligará a las autoridades a mantener altos niveles de descarga durante los próximos días para regular el sistema hídrico de la región.
Alerta por lluvias intensas en Santa Fe y Recreo
La preocupación de los especialistas se desplaza ahora hacia la zona central del Litoral con especial foco en la provincia de Santa Fe. Los datos del Servicio Meteorológico Nacional indican que los eventos más intensos podrían registrarse en la cuenca baja del río Salado. Esta previsión enciende las alarmas en áreas urbanas desde la localidad de Recreo hacia el sur incluyendo a la capital provincial.
La atmósfera presenta niveles elevados de humedad lo que favorece la ocurrencia de lluvias muy intensas en períodos cortos de tiempo. Este fenómeno meteorológico incrementa el riesgo de anegamientos y genera complicaciones severas en los sistemas de drenaje urbano de las ciudades afectadas.
El río Paraná y la persistencia de la bajante
En paralelo a la problemática de las lluvias urbanas la situación del río Paraná continúa siendo delicada. El sistema atraviesa su séptimo año consecutivo de bajante sin que se observen señales claras de una recuperación sostenida en el corto plazo. El especialista graficó que el escenario actual está agarrado con alfileres debido a la falta de regulación por represas en la mitad sur de la cuenca.
Para la ciudad de Santa Fe el panorama es poco alentador ya que el hidrómetro marca actualmente 1,55 metros. Las proyecciones indican que el nivel del río cerrará marzo en torno a los 1,20 metros y durante abril oscilará entre 1,00 y 1,20 metros. Estos valores representan casi dos metros por debajo del promedio histórico registrado en los últimos 25 años.
Perspectivas climáticas y factores estructurales
Respecto a la posible llegada del fenómeno de El Niño el referente del INA se mostró cauto y descartó anomalías térmicas en el Pacífico para los próximos meses. Si bien la probabilidad de ocurrencia hacia la primavera es alta el experto aclaró que esto no garantiza necesariamente la llegada de lluvias extraordinarias en la región.
Borus también subrayó que los cambios en el uso del suelo aceleran la escorrentía del agua y agravan la vulnerabilidad hídrica. Finalmente advirtió que cualquier recorte en el Servicio Meteorológico Nacional sería perjudicial para las tareas de prevención y alerta temprana en un país con una distribución de agua tan desigual.
