La discusión por el precio del boleto de colectivos en la ciudad de Santa Fe se mantiene abierta, pero sin definiciones inminentes. Frente al pedido formal de las empresas de transporte para actualizar la tarifa a partir del 1 de febrero, la Municipalidad optó por dilatar la resolución, argumentando que la situación económica de los pasajeros es el principal freno para convalidar un nuevo incremento.
Sebastián Mastropaolo, secretario de Gobierno municipal, confirmó en declaraciones radiales que el intendente Juan Pablo Poletti y su equipo técnico continúan analizando la solicitud, aunque aclaró el posicionamiento oficial: “Hoy no está para plasmarse un aumento, sí está abierta la discusión”.
Entre los costos y el bolsillo
El funcionario reconoció la complejidad del escenario. Por un lado, destacó que el diálogo con las prestatarias es “permanente” y valoró que, pese a la crisis, el sector sigue invirtiendo en unidades, citando como ejemplo el buen funcionamiento de la nueva Línea 22.
Sin embargo, Mastropaolo fue contundente respecto al traslado de precios: “No es tan simple trasladar el aumento del costo del colectivo al bolsillo del trabajador que no la está pasando bien. Es un análisis delicado”, sostuvo, enfatizando que la prioridad es la cautela.
Los números de la polémica
El pedido empresarial, ingresado a mediados de enero, busca llevar la llamada “tarifa de equilibrio” a $2.103,64, lo que implicaría un salto cercano al 33% respecto al valor actual. Hoy, la tarifa plana cuesta $1.580 (vigente desde agosto de 2025) y es abonada por cerca del 25% de los usuarios.
Los empresarios justifican el reclamo en tres puntos clave:
- Un aumento del 14,78% en el costo por kilómetro recorrido (que pasó de $3.036 a $3.485).
- Una caída interanual del 2% en la cantidad de pasajeros.
- Un cambio en la composición de los ingresos, con mayor peso de los boletos subsidiados o gratuitos.
Por el momento, la decisión final se mantiene en suspenso mientras el Ejecutivo busca equilibrar la sustentabilidad operativa del sistema con la capacidad de pago de los santafesinos.


