La tragedia provocada por el doble terremoto que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. El último balance oficial difundido por las autoridades elevó a 4.118 el número de personas fallecidas, mientras que 16.740 resultaron heridas como consecuencia de los dos potentes sismos que afectaron principalmente al estado de La Guaira.
La actualización representa un incremento de 229 víctimas fatales respecto al informe anterior y refleja la magnitud de uno de los desastres naturales más graves registrados en el país en las últimas décadas.
Los terremotos ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia. El primero alcanzó una magnitud de 7,2, mientras que el segundo llegó a 7,5, convirtiéndose en el movimiento sísmico más intenso registrado en Venezuela en más de un siglo. El impacto provocó el colapso de edificios enteros y dejó amplias zonas urbanas reducidas a escombros.
Miles de damnificados
Las cifras oficiales indican que 17.907 personas quedaron sin vivienda, mientras que 86.794 familias recibieron algún tipo de asistencia por parte del Estado.
Además, 17.266 damnificados permanecen alojados en 89 campamentos temporales, donde reciben alimentos, agua potable y atención básica. Según las autoridades, hasta el momento se distribuyeron 9.766 toneladas de alimentos y 13,9 millones de litros de agua.
En las tareas de asistencia participan más de 30.000 efectivos militares y de seguridad, junto con cerca de 29.800 voluntarios.
Finalizó la búsqueda de sobrevivientes
A más de dos semanas del desastre, los equipos especializados dieron por concluidas las tareas de rescate de personas con vida entre los escombros.
Sin embargo, familiares de las víctimas continúan trabajando en distintos sectores afectados con la esperanza de recuperar los cuerpos de sus seres queridos para darles sepultura.
De los 856 edificios dañados, las autoridades informaron que 190 colapsaron completamente, mientras continúan las evaluaciones sobre la estabilidad de otras estructuras.
Las réplicas mantienen el temor
Desde el 24 de junio se registraron 1.171 réplicas, una situación que mantiene en alerta a la población.
Este viernes un nuevo sismo de magnitud 3,9 volvió a sentirse en el norte del país y obligó al desalojo preventivo de edificios en Caracas y otras localidades cercanas. Aunque el movimiento no dejó víctimas ni daños materiales, reavivó el temor entre los habitantes de las zonas afectadas.
Pedido de ayuda internacional
Frente a la magnitud de la emergencia, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un llamado para recaudar cerca de 300 millones de dólares destinados a las operaciones de asistencia y reconstrucción.
Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reiteró el pedido de cooperación internacional para reconstruir viviendas e infraestructura dañada y confirmó que mantiene contactos con distintos gobiernos para coordinar el envío de ayuda.
Entre ellos, destacó una conversación con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien expresó el respaldo de su país y ofreció colaboración para las tareas de reconstrucción.
Mientras continúan las labores para asistir a los damnificados, las autoridades venezolanas advirtieron que el proceso de recuperación demandará meses y reiteraron la importancia de reforzar las medidas de prevención y capacitación frente a futuros eventos sísmicos.

