En Vivo

El primer paro nacional en la era Milei constituirá una verdadera medición de fuerzas

Convocan la CGT, ambas CTA (de los Trabajadores y Autónoma), los trabajadores de la economía popular (UTEP), los movimientos sociales y las multisectoriales.

24 de enero de 2024


La CGT, ambas CTA (de los Trabajadores y Autónoma), los trabajadores de la economía popular (UTEP), los movimientos sociales y las multisectoriales paralizarán las tareas este miércoles durante 12 horas en todo el país y se movilizarán hacia el Congreso en rechazo de las medidas económicas del Gobierno, en lo que constituirá la primera gran protesta gremial en la era Milei y una medición de fuerzas entre el Ejecutivo y los sindicatos.

Las centrales obreras y otros espacios ratificaron su total oposición a la sanción del decreto de necesidad y urgencia (DNU) 70/23 y al proyecto de ley “Bases”, a pesar de sus modificaciones, porque, afirmaron, “atentan contra los derechos laborales y todas las conquistas”. “Se trata de un ataque salvaje que afecta a los sectores más vulnerables y a los trabajadores y procura quitar derechos laborales y jubilatorios”, dijeron las centrales.

Héctor Daer, cotitular de la CGT, expresó que la protesta tendrá gran adhesión porque “la gente tiene bronca”, lo que “trascendió al movimiento obrero para alcanzar a varios sectores de la sociedad”, y añadió que existe “decepción”.

Las adhesiones

Bajo el lema “La Patria no se vende”, el Partido Justicialista (PJ) de la ciudad de Buenos Aires -que lidera Mariano Recalde- y referentes de Unión por la Patria (UXP) respaldaron hoy la huelga y movilización de mañana de las tres centrales obreras en rechazo de las medidas del Gobierno, porque entre otras cosas significan “el achicamiento del Estado y la pérdida de miles de empleos”, aseguró Fernando Barrera, del PJ y la UPCN.

En el encuentro participaron, entre otros, referentes legislativos como Leandro Santoro, Paula Penacca y Carlos Heller, sindicalistas y dirigentes de organizaciones sociales.

Para el PJ porteño, las leyes del Ejecutivo promueven “un modelo de país gobernado por el mercado, injusto socialmente e inequitativo en lo económico y laboral”. afirmó.

Otra expresión de repudio surgió de la totalidad de las filas sindicales luego que el vocero presidencial, Manuel Adorni, expresara que se descontará el día de paro a todos aquellos trabajadores que adhieran a la huelga, al asegurar: “El que no trabaja no cobra”.

Otros reclamos

Otro reclamo que en las últimas horas se sumó a la protesta de mañana es la decisión del Poder Ejecutivo de enviar al Parlamento un proyecto de ley de restitución del pago de Ganancias, ahora denominado Impuesto a los Ingresos Personales, que abarcaría a todo aquel que supere un ingreso de 1.350.000 pesos bruto, lo que ya rechazaron los gremios.

Entre otros, ese intento fue denunciado hoy por los líderes de la Asociación Bancaria (AB) y del Sindicato de Conductores de Trenes La Fraternidad, Sergio Palazzo y Omar Maturano, quienes repudiaron la iniciativa y aseguraron que habrá “lucha y conflicto”.

El camionero Pablo Moyano señaló su “esperanza” de que mañana Bullrich “no procure montar un nuevo show mediático y provocar a los trabajadores para generar incidentes y luego culpar a sus organizaciones”, y ratificó “la legitimidad” de la convocatoria de la CGT.

En ese sentido, la CGT se reunió el lunes con funcionarios de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires y de la Policía Metropolitana para “consensuar cuestiones de seguridad y organización” de la jornada de mañana y garantizar “el pacífico desarrollo del acto”, previsto para las 15 en Congreso.

Las columnas de trabajadores ingresarán por la Avenida de Mayo desde la avenida 9 de Julio hacia la Plaza del Congreso, y se garantizará la circulación de los bomberos, ambulancias, vehículos con emergencias y el ingreso y egreso de frentistas en toda la zona.

La CGT reclamó a las autoridades porteñas “un estricto control sobre el accionar de las fuerzas de seguridad operativas en el lugar para garantizar el desarrollo pacífico del acto, sin incurrir en provocaciones y/o agresiones y a la totalidad de los trabajadores”.

La primera huelga y masiva marcha de protesta en la era Milei, a poco más de un mes de su asunción y según reconocieron los dirigentes sindicales de las tres centrales obreras, no solo son “legítimas” sino que auguran “una real medición de fuerzas entre partes” para determinar de cara al futuro “el verdadero y justo proyecto de país para la sociedad”.