El riesgo país argentino superó los 800 puntos básicos y llegó a su nivel más alto desde las elecciones legislativas de octubre de 2025. El indicador elaborado por JP Morgan volvió a subir en medio de una caída de los bonos y de una mayor incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno para afrontar los compromisos de deuda previstos para 2027.
La suba se produjo en un contexto de presión sobre los mercados emergentes. Las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos se mantienen elevadas, persisten las preocupaciones por la inflación global y el petróleo registró aumentos. A ese escenario se sumaron las elecciones en Brasil y la expectativa por los comicios legislativos estadounidenses del martes 3 de noviembre.
Sin embargo, los factores externos no explican por sí solos el deterioro de los activos argentinos. Los inversores también siguen de cerca la evolución de las reservas internacionales, los vencimientos de deuda en moneda extranjera y los pagos comprometidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
A esas inquietudes se agregan las dudas sobre un posible atraso cambiario frente a la inflación, la necesidad de mantener tasas elevadas en pesos y el desempeño de una economía que atraviesa una recesión técnica.
Brasil sumó presión sobre los activos argentinos
La situación política y cambiaria de Brasil se convirtió en uno de los focos de atención del mercado. La definición electoral en el país vecino y las expectativas sobre el rumbo económico de su próximo equipo de gobierno generaron movimientos en los activos regionales.
La consultora GMA Capital distinguió entre los factores globales y los propios de la Argentina. Según sus estimaciones, el componente internacional explicaría unos 209 puntos básicos del riesgo país, mientras que los factores locales representarían 568 puntos.
Para la firma, la mayor presión sobre los bonos argentinos responde principalmente a las dudas internas. El deterioro de los activos se produjo, además, mientras el tipo de cambio local se mantenía relativamente estable.
La consultora señaló que el ajuste se concentró en la ampliación de los diferenciales de rendimiento de la deuda soberana, es decir, en el aumento de la prima que los inversores exigen para mantener títulos argentinos.
En tanto, desde PPI recomendaron seguir la reacción del real brasileño y la continuidad de las compras de divisas del Banco Central argentino, dos variables que quedaron bajo la mirada del mercado.
La incertidumbre electoral de 2027 ya pesa en las cotizaciones
Las elecciones presidenciales de 2027 comenzaron a ganar espacio en las evaluaciones de los inversores. GMA Capital consideró que el horizonte electoral podría estar influyendo en el comportamiento de los bonos.
El análisis también tomó como referencia el Índice de Confianza en el Gobierno, que registró una mejora de 0,9% en octubre, aunque continúa en niveles débiles. De acuerdo con las estimaciones de la consultora, esos valores se asocian con una probabilidad de reelección de Javier Milei del 39,1%.
StoneX también vinculó la suba del riesgo país con la incertidumbre política interna y sostuvo que el deterioro de los activos argentinos responde principalmente a factores locales.
No obstante, el analista financiero Christian Buteler planteó una mirada diferente. Consideró que, a un año de las elecciones y sin candidatos definidos, la divergencia entre el riesgo país argentino y el de otros países de la región podría estar más relacionada con la evolución de la economía que con el escenario electoral.
El Banco Central frenó las compras de reservas
La evolución del mercado cambiario también agregó presión. Según Invecq, el Banco Central acumuló compras por USD 1.396 millones durante octubre, un monto poco habitual para esa etapa del año.
Sin embargo, el ritmo de adquisición de divisas se interrumpió en los últimos días. La consultora señaló que la autoridad monetaria permaneció durante tres jornadas consecutivas sin realizar compras netas en el mercado oficial.
Este lunes, el BCRA no intervino para comprar dólares en el Mercado Libre de Cambios, en una jornada en la que el dólar mayorista alcanzó su máximo nominal.
Parte de las operaciones se trasladó al Tesoro. De acuerdo con Invecq, el organismo vendió USD 100 millones durante la primera rueda y recompró USD 44 millones en la segunda.
La continuidad de las compras oficiales será uno de los indicadores que observará el mercado para evaluar la capacidad del Gobierno de reforzar las reservas y afrontar los vencimientos de deuda.
Los 800 puntos, una referencia para el mercado
Para PPI, el nivel de 800 puntos básicos se convirtió en una referencia para los inversores, aunque advirtió que superar esa marca no implica necesariamente un cambio de tendencia.
Una recuperación sostenida de los bonos argentinos, según la firma, dependerá de que comiencen a despejarse las dudas sobre la deuda y el financiamiento del próximo año.
En esa evaluación también incidirá el escenario internacional. Las elecciones legislativas de Estados Unidos podrían modificar las tasas de los bonos del Tesoro, la cotización del dólar y el apetito de los inversores por activos de mercados emergentes.
La combinación de tasas externas elevadas, interrogantes sobre la acumulación de reservas y vencimientos relevantes en 2027 mantiene bajo presión a la deuda argentina y explica buena parte de la reciente escalada del riesgo país.