El Paraná a la altura del puerto local se ubica ocho centímetros menos que en septiembre del año pasado, registrando de esta manera el nivel más bajo durante el último año.
El Instituto Nacional del Agua actualizó su pronóstico para los próximos días y estima que el río seguirá bajando y podría llegar a los 2,18 metros el próximo 31 de julio.
El fenómeno afectó a las guarderias náuticas de la ciudad. Algunas de ellas tomaron la decisión de no bajar más embarcaciones, ya que el sistema por elevador no se lo permite al estar el río tan bajo.

