El referente sindical Juan Pablo Langella, representante de los trabajadores del Poder Judicial de Santa Fe, manifestó la firme postura del gremio frente al actual proceso de votación de los pliegos para los nuevos jueces de la Corte. A través de la prosecretaria general, María Elena Martínez, el sindicato se hizo presente en el recinto legislativo para plantear formalmente sus objeciones a la propuesta del Poder Ejecutivo. El reclamo central radica en el desconocimiento de la paridad de género, un principio consagrado tanto en tratados internacionales como en la Constitución Nacional y la nueva Constitución Provincial.
Uno de los principales puntos de conflicto es la cantidad de nombramientos propuestos frente a la realidad del tribunal. Langella cuestionó que se presenten tres pliegos cuando actualmente existe una sola vacante oficializada, la cual corresponde al doctor Spuller y ha sido aceptada por el gobernador recién para el mes de septiembre. El dirigente aclaró que, si bien otros dos jueces anunciaron su retiro, jurídicamente esas vacantes no existen aún, ya que deben materializarse mediante la renuncia formal y la posterior aceptación del Ejecutivo.
En este contexto, el sindicato sostiene que el acuerdo legislativo debe limitarse a la única vacante real y que la misma debe ser ocupada por una mujer para dar respuesta al mandato constitucional de propiciar una Corte con paridad. Langella aclaró que esta postura no implica un cuestionamiento a las cualidades morales, jurídicas o intelectuales de los actuales postulantes propuestos por el Ejecutivo, sino que responde a una necesidad fundamental para el buen funcionamiento de la Constitución y la “salud de la democracia”.
Finalmente, el representante de los trabajadores judiciales celebró la apertura de estos espacios de debate previo, considerándolos instancias democráticas esenciales para que el gremio exprese su defensa de los derechos consagrados en el “contrato social de convivencia”. No obstante, lanzó una fuerte advertencia a los legisladores: aprobar pliegos para vacantes que todavía no existen o ignorar la paridad de género constituiría un “error drástico” y un claro desconocimiento de los acuerdos normativos vigentes.


