La Plaza de Mayo fue escenario este miércoles de una manifestación que unificó los reclamos de los sectores de salud y educación. Bajo consignas que exigían dignidad laboral y mejores condiciones de trabajo, trabajadores de toda la provincia se concentraron frente a la Casa de Gobierno para visibilizar una crisis que, según denuncian, afecta la calidad de los servicios públicos esenciales. La movilización reflejó el creciente malestar de los profesionales que sostienen el sistema estatal en un contexto económico asfixiante.
Marilín Gómez, enfermera y referente del sector salud, tomó la palabra para describir la crítica situación que atraviesan los hospitales y centros de salud provinciales. Gómez denunció que el salario de los trabajadores de la salud ha quedado relegado frente a los constantes aumentos de precios, lo que obliga a muchos profesionales a recurrir al pluriempleo para llegar a fin de mes. Además, hizo hincapié en la falta de personal y de insumos básicos, factores que sobrecargan la tarea diaria de quienes están en la primera línea de atención.
Por su parte, Germán Lavini, representante del sector docente, remarcó la unidad de los trabajadores en esta jornada de protesta y calificó como “insuficientes” las últimas propuestas paritarias del Ejecutivo. Lavini señaló que el deterioro de la infraestructura escolar y la falta de inversión en comedores son problemas estructurales que no pueden seguir postergándose. “No estamos solo pidiendo por nuestro sueldo, estamos defendiendo la escuela pública”, sentenció el docente ante una plaza colmada de guardapolvos blancos.
Finalmente, los manifestantes realizaron una ruidosa vuelta a la plaza antes de desconcentrarse, reafirmando el estado de alerta y asamblea permanente en sus lugares de trabajo. Tanto Gómez como Lavini coincidieron en que la jornada de hoy marca un hito en la articulación entre salud y educación, dos pilares fundamentales que atraviesan una situación de emergencia.

