Franco Colapinto protagonizó un particular encuentro con fanáticos argentinos en San Pablo, en la previa del Gran Premio de Brasil de Fórmula 1. El piloto se subió y condujo un Renault 6 de 1977, bautizado como “La Renoleta”, que tres santafesinos acondicionaron y pintaron con los colores de Alpine para homenajearlo.
Durante una conferencia de prensa con medios latinoamericanos, el corredor de 23 años habló sobre la experiencia y agradeció el esfuerzo de quienes viajaron desde Esperanza, Santa Fe, para encontrarse con él.
“Lo que más se puede destacar es la pasión con la que los argentinos seguimos cada deporte y vivimos cada situación. Es algo único. Estoy muy agradecido con la Argentina y con el esfuerzo que hace la gente para venir a acompañarme y verme”, expresó Colapinto.
En ese sentido, explicó que conducir el vehículo fue una manera de devolverles parte del cariño recibido. “Fue una pequeña forma de mostrarles un cariño muy grande que les tengo. La verdad que son unos capos los chicos. Cómo dejaron el auto, espectacular. El motor estaba nuevo”, comentó.
El piloto también destacó el trabajo de restauración realizado por los propietarios y contó que disfrutó de dar una vuelta con el Renault 6 para conocer cómo se comportaba.
La travesía de Esperanza a Brasil
Los protagonistas de la iniciativa fueron Hernán Bonvín, Claudio Goddio y Pablo Quaino, quienes partieron desde Esperanza con destino a San Pablo para acercarle el vehículo al piloto argentino. La travesía superó los 3.000 kilómetros y demandó cuatro días de viaje.
El Renault 6 fue intervenido con los tonos rosa y celeste característicos de Alpine y lleva el número 43, el mismo que utiliza Colapinto en la Fórmula 1. También lo bautizaron “Alpine A527”, en referencia al monoplaza que la escudería utilizará la próxima temporada.
El viaje tuvo algunos contratiempos mecánicos. Antes de llegar a la frontera, el alternador dejó de cargar la batería y el grupo estuvo cerca de interrumpir la travesía. Finalmente, recibieron ayuda de mecánicos de distintos equipos que participaban de una fecha del Turismo Nacional en Concordia y pudieron continuar.
Los amigos también llevaron regalos que distintas personas les habían confiado para entregárselos al piloto si lograban concretar el encuentro.
Una vez en San Pablo, Colapinto se acercó a la Renoleta, se sentó al volante y condujo por las calles de la ciudad. Las imágenes, registradas desde el interior del vehículo, se difundieron rápidamente en las redes sociales.
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Colapinto también analizó su temporada en la Fórmula 1
Durante el encuentro con la prensa, el argentino también hizo un balance de su temporada con Alpine. Consideró que el equipo mostró una evolución respecto del año anterior, aunque reconoció que todavía hay aspectos por mejorar.
“Fue un año que arrancó un poco más complicado y después fuimos mejorando. El equipo dio un salto muy grande, así que estoy contento con el balance hasta ahora”, señaló.
Además, sostuvo que el trabajo realizado permitió identificar los puntos que deberán corregir de cara a la próxima temporada y remarcó la importancia de conseguir mayor regularidad en las carreras.
Por último, al ser consultado sobre qué modificaría de la Fórmula 1, Colapinto se inclinó por motores más simples y menos complejidad tecnológica. “El motor V8. Algo que sea más fácil de manejar”, respondió, y cuestionó algunas dificultades técnicas que pueden afectar el rendimiento de los pilotos en momentos clave, como las largadas.
El argentino volverá a competir este fin de semana en el circuito de Interlagos, donde se disputará el Gran Premio de Brasil.