El riesgo país de la Argentina registró una marcada baja en las primeras operaciones de este miércoles, en línea con un contexto internacional más optimista tras el anuncio de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
Antes de la apertura del mercado local, los bonos soberanos argentinos mostraban subas en el exterior de entre 1,2% y 2,4%, lo que impulsó una caída del indicador elaborado por JP Morgan hasta los 551 puntos básicos. De esta manera, retrocedió casi 50 unidades respecto a los 610 puntos en los que había cerrado la jornada previa.
El descenso del riesgo país se dio en paralelo a una recuperación generalizada de los mercados financieros globales, luego de que el gobierno estadounidense confirmara una tregua de dos semanas en el conflicto con Irán. La medida, aceptada también por autoridades iraníes, redujo la tensión geopolítica y generó un impacto inmediato en los activos internacionales.
Uno de los efectos más notorios fue la fuerte baja en los precios del petróleo, tras la reapertura parcial del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial. El crudo Brent cayó cerca de un 14%, mientras que el West Texas Intermediate retrocedió alrededor de un 16%.
En este escenario, los principales índices bursátiles de Estados Unidos operaban en alza en el premarket: el S&P 500 avanzaba 2,7%, el Nasdaq 100 subía 3,5% y el Dow Jones trepaba 2,5%, reflejando un mayor apetito global por activos de riesgo.
Este clima también benefició a la deuda emergente y, en particular, a la argentina, que mostró una mejora en sus cotizaciones. El índice EMBI registró así una caída cercana al 10% para el país, llevando el riesgo país a su nivel más bajo de los últimos meses.
No obstante, el comportamiento de las acciones argentinas en Nueva York fue dispar. Mientras algunos papeles financieros y tecnológicos subían con fuerza, las compañías energéticas registraban caídas en el premarket, afectadas por la baja del precio internacional del crudo. Entre ellas, YPF y Vista retrocedían en torno al 6%.
Analistas del mercado señalaron que la disminución del precio del petróleo podría contribuir a moderar las presiones inflacionarias a nivel global, lo que abre la posibilidad de futuros recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.
Si bien el escenario actual refleja un alivio en los mercados, persisten las dudas sobre la sostenibilidad de la tregua en Medio Oriente y su impacto en el mediano plazo. En ese contexto, la evolución del riesgo país argentino seguirá atada tanto a factores externos como a las variables económicas locales.
