Getty Images, una de las principales plataformas mundiales de fotografías bajo licencia, anunció que recurrirá al procedimiento de bancarrota del Capítulo 11 en Estados Unidos para reorganizar sus finanzas. La medida contempla su salida de la bolsa y un acuerdo con sus principales acreedores para reducir la deuda y modificar las condiciones de pago.
La operación prevé un aporte de capital de hasta 533 millones de dólares por parte de integrantes de la familia Getty y Koch Equity Development, el brazo inversor del empresario Charles Koch. Una vez completada la reestructuración, ambos grupos se quedarán con el control total de la compañía, mientras que los accionistas actuales no recibirán compensación.
La empresa registró pérdidas por 206,1 millones de dólares durante 2025 y sufrió un desplome de sus acciones desde su regreso al mercado bursátil en 2022. Aunque la inteligencia artificial generativa aparece como uno de los factores centrales de la crisis, el elevado endeudamiento y los costos financieros también deterioraron su situación.
La inteligencia artificial cambió el negocio de las fotografías
Uno de los principales desafíos para Getty Images es la caída de la demanda de fotografías comerciales genéricas, utilizadas habitualmente en campañas publicitarias, páginas web y materiales corporativos.
Las herramientas de inteligencia artificial permiten crear imágenes de oficinas, reuniones empresariales, profesionales de la salud o familias en cuestión de segundos. Esto reduce la necesidad de comprar fotografías de archivo para determinados usos y presiona a empresas que durante décadas se dedicaron a comercializar ese material.
Entre abril y junio de 2026, el segmento Creative de Getty Images registró una caída interanual del 2,6% en sus ingresos. En cambio, el área Editorial, que comercializa fotografías de acontecimientos reales, creció un 9,2%, impulsada, entre otros factores, por la cobertura del Mundial.
La diferencia muestra que el impacto de la inteligencia artificial no es uniforme. Mientras las imágenes que pueden generarse mediante instrucciones de texto enfrentan una competencia creciente, las fotografías de noticias, acontecimientos deportivos y hechos históricos conservan un valor particular por documentar sucesos reales.
La plataforma iStock, perteneciente a Getty Images y orientada al mercado de imágenes de menor costo, también perdió suscriptores. Según datos de la empresa, la cantidad de usuarios con suscripciones anuales pasó de 321.000 a 241.000 en un año. La compañía atribuyó parte de la reducción a la eliminación de su período de prueba gratuito.
Una fusión frustrada y una disputa judicial
Getty Images también intentó responder a los cambios del mercado mediante una operación de gran escala. En enero de 2025 anunció un acuerdo para fusionarse con Shutterstock, en una transacción valuada en unos 3.700 millones de dólares.
La iniciativa buscaba fortalecer su posición frente a la competencia de plataformas de inteligencia artificial, como Midjourney y DALL-E. Sin embargo, las exigencias de las autoridades británicas de competencia complicaron el proceso y Getty finalmente abandonó la operación en junio de 2026.
El intento fallido tuvo un costo significativo. El director ejecutivo, Craig Peters, reconoció que la compañía había destinado más de 100 millones de dólares a honorarios y gastos financieros relacionados con una fusión que no llegó a concretarse.
En paralelo, Getty mantuvo una disputa judicial con Stability AI por el uso de fotografías protegidas por derechos de autor para entrenar modelos generativos. En noviembre de 2025, un tribunal británico rechazó parte de los argumentos centrales de la empresa respecto de la supuesta reproducción de obras protegidas por el sistema Stable Diffusion.
Getty también lanzó su propio generador de imágenes con inteligencia artificial, entrenado a partir de su archivo. Sin embargo, esa iniciativa no logró revertir la caída de su negocio de fotografías comerciales.
La deuda, otro factor clave de la crisis
La competencia tecnológica no explica por sí sola las dificultades financieras de Getty Images. La compañía también afrontó importantes obligaciones vinculadas con su endeudamiento, el pago de intereses y distintos litigios.
En el primer semestre de 2026, destinó más de 111 millones de dólares al pago de intereses. Además, tuvo que afrontar un desembolso superior a los 110 millones de dólares relacionado con una disputa judicial con antiguos tenedores de instrumentos financieros.
La combinación de menores ingresos en determinadas áreas y elevados compromisos financieros debilitó su capacidad para sostener la estructura de deuda. Por eso, el procedimiento de bancarrota busca alcanzar un acuerdo con los acreedores y reorganizar la empresa sin interrumpir sus operaciones.
El Capítulo 11 de la legislación estadounidense permite que una compañía continúe funcionando mientras negocia una reestructuración bajo supervisión judicial. En consecuencia, el anuncio no implica el cierre inmediato de Getty Images ni la desaparición de sus servicios.
Qué busca preservar Getty Images
La apuesta de los nuevos inversores está puesta en el valor de su archivo fotográfico, especialmente en las imágenes que documentan acontecimientos que no pueden reproducirse artificialmente.
Fotografías de conflictos armados, eventos deportivos, cumbres políticas y sucesos históricos constituyen una parte importante de su oferta y mantienen una demanda entre medios de comunicación, agencias y empresas.
El crecimiento del segmento Editorial durante 2026 refuerza esa estrategia. La compañía proyecta ampliar los ingresos de esa división en los próximos años, aunque deberá demostrar que puede compensar las dificultades del negocio tradicional de imágenes comerciales.
La reestructuración marca un punto de inflexión para una empresa que construyó su posición internacional a partir de la distribución de fotografías profesionales. El avance de la inteligencia artificial, sumado a la deuda acumulada y a los costos de una estrategia de expansión que no prosperó, obligó a Getty Images a cambiar su modelo financiero para intentar sostener su actividad.