Las calles del centro de la capital provincial son el escenario de una de las manifestaciones más imponentes de las últimas décadas. Al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976, una marea de personas se desplaza por la ciudad en un clima de profunda emotividad y firmeza política.

La movilización avanza ahora por la calle San Jerónimo. La cabecera de la marcha, integrada por referentes de organismos de derechos humanos locales y familiares de desaparecidos, marca el paso hacia la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, donde el aire ya se siente vibrar con el sonido de los bombos y los cánticos de “Nunca Más”.
