La audiencia se desarrolló después de las 13 en los nuevos tribunales de Santa Fe, ante el juez Lisandro Aguirre. Allí, el fiscal Gonzalo Iglesias, integrante de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), atribuyó la responsabilidad penal por el fallecimiento a Marcelo Ezequiel A., de 35 años.
De acuerdo con la acusación, el imputado agredió físicamente a Bonacci mediante un golpe de puño y una patada durante un enfrentamiento originado por una situación de tránsito.
El acusado estuvo acompañado por su abogado defensor, Valentín Alfonso, y decidió abstenerse de declarar durante la audiencia.
Qué significa homicidio preterintencional y cuál es la pena
La calificación legal escogida por la Fiscalía implica que el acusado habría tenido intención de causar un daño físico, pero no de provocar la muerte de la víctima.
Es decir, se investiga una agresión cuyo resultado fue más grave que el daño que presuntamente se buscaba ocasionar.
El homicidio preterintencional está contemplado en el artículo 81 del Código Penal argentino y establece una pena de uno a tres años de prisión o de tres a seis años de reclusión, siempre que se cumplan los requisitos previstos para esta figura.
En este caso, la Fiscalía sostiene que la agresión sufrida por Bonacci desencadenó el desenlace fatal, aunque no existió una intención directa de matarlo.
El acusado recuperó la libertad, pero deberá cumplir restricciones
Luego de la formulación de cargos, la Fiscalía y la defensa acordaron que el imputado continúe atravesando el proceso judicial en libertad, sujeto a distintas medidas destinadas a garantizar su comparecencia y evitar interferencias en la investigación.
Entre las condiciones impuestas, deberá fijar un domicilio ante la Justicia y no podrá modificarlo sin informar previamente al Ministerio Público de la Acusación.
También tendrá que mantener una distancia mínima de 300 metros respecto de los familiares de Bonacci y de los testigos de la causa.
Además, quedará bajo el cuidado de su pareja, designada como guardadora, y deberá presentarse cada 15 días ante el MPA para acreditar que continúa sometido al proceso judicial.
La resolución también contempla la prohibición de salir de la provincia de Santa Fe y del país, así como una caución sobre uno de sus bienes.
De esta manera, Marcelo A. recuperó la libertad tras la imputación, aunque la investigación penal continuará y deberá cumplir todas las obligaciones establecidas judicialmente.
Cómo fue la discusión de tránsito que terminó con la muerte de Bonacci
El episodio ocurrió el pasado lunes 5 de octubre, alrededor de las 21, en la intersección de avenida 7 de Marzo y Moreno, en Santo Tomé.
Bonacci circulaba a bordo de un Toyota Yaris cuando protagonizó un altercado con un motociclista de 35 años que conducía una Motomel Blitz.
Según la reconstrucción realizada durante la investigación, una maniobra de tránsito desencadenó una discusión entre ambos conductores que rápidamente escaló hasta convertirse en un enfrentamiento físico.
En ese contexto, el motociclista habría golpeado al exdirigente de Colón, quien cayó sobre la calzada y no volvió a levantarse.
Personas que presenciaron la situación alertaron a los servicios de emergencia. Minutos después llegaron efectivos policiales y personal sanitario, que constataron el fallecimiento del hombre de 73 años.
A partir de ese momento, el fiscal Iglesias ordenó la detención del motociclista y el inicio de las actuaciones para determinar las circunstancias de la muerte.
Bonacci había integrado una comisión directiva del Club Atlético Colón como tesorero y fue parte de la gestión institucional durante el proceso de saneamiento económico y el recordado ascenso del equipo a Primera División en 2014.
Con la imputación formalizada este martes, la causa ingresa en una nueva etapa, mientras la Justicia continúa trabajando para esclarecer las circunstancias y determinar las responsabilidades penales por el fallecimiento del exdirigente sabalero.