La autopista Rosario-Santa Fe cuenta con una nueva balanza dinámica para controlar el peso de los camiones que circulan por la traza. El sistema fue instalado en el kilómetro 7, en sentido hacia Santa Fe, y permite detectar vehículos con exceso de carga sin interrumpir el tránsito.
El dispositivo utiliza sensores colocados sobre el pavimento y cámaras para registrar el peso de las unidades en movimiento. Cuando detecta una carga superior a la permitida, genera automáticamente la infracción.
De acuerdo con la información difundida por el Gobierno de Santa Fe, se trata de una tecnología de origen italiano, homologada en el país y con certificación de la Organización Internacional de Metrología Legal (OIML). El sistema controla los tres carriles de circulación y, a diferencia de otras balanzas utilizadas en rutas argentinas, no requiere que los camiones se detengan para realizar el pesaje.
Durante una recorrida por el lugar, el gobernador Maximiliano Pullaro señaló que los transportes que circulen con sobrepeso serán multados. Por su parte, el subgerente del Fideicomiso de la Autopista Rosario-Santa Fe, Juan Pablo Trevisan, explicó que el equipo detecta el exceso de carga durante la circulación y permite labrar las infracciones.
Más equipamiento para la autopista
En paralelo, la Provincia incorporó siete móviles de asistencia para los usuarios y equipamiento destinado al mantenimiento de la autopista. Entre los nuevos recursos hay dos camiones, un carretón y una retropala, que serán utilizados para realizar tareas de reparación y conservación de la traza.
La instalación de la balanza se suma a las obras de ampliación del tercer carril. Actualmente, se encuentra en marcha una nueva etapa de los trabajos, que comprende 17,5 kilómetros entre San Lorenzo Centro y el empalme con el Desvío Timbúes, con una inversión anunciada de 70.000 millones de pesos.
El objetivo del sistema de pesaje es controlar el cumplimiento de los límites de carga de los transportes pesados y evitar el deterioro prematuro del pavimento.