En Vivo

Isla Sirgadero: Nuevos movimientos de suelo para una bajada de lanchas tras las clausuras municipales y el operativo judicial

Los trabajos no autorizados se realizan en un sector con antecedentes de disputas por la ocupación de terrenos. Ocurren después de la intervención del municipio y el MPA por otras irregularidades en la isla, y en un contexto en el que preservar el escurrimiento del agua resulta clave ante las crecidas. Los nuevos movimientos de suelo ya fueron denunciados ante el MPA y el municipio

02 de noviembre de 2026


Nuevos movimientos de suelo en la línea ribera vuelven a poner bajo la lupa las intervenciones sin autorización en la isla Sirgadero. Según la información recibida por VEO, los trabajos se desarrollan en un sector en disputa y se suman a los antecedentes de ocupaciones cuestionadas y modificaciones del terreno en esta zona.

El hecho adquiere especial relevancia después del operativo judicial realizado el 16 de octubre en otro predio de la isla, donde se investigan presuntos rellenos ilegales y contaminación. Esa actuación, impulsada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), tuvo como antecedente las clausuras que la Municipalidad de Santa Fe había dispuesto sobre tres emprendimientos privados en julio. En el establecimiento allanado, los inspectores habían detectado la continuidad de las actividades pese a la prohibición.

La nueva intervención señalada en Sirgadero vuelve a colocar en primer plano un problema que excede la habilitación de una actividad: la modificación de terrenos que cumplen una función en el funcionamiento hídrico de la zona.

Las imágenes muestran que los movimientos de suelo avanzan sobre la zona de ribera, con intervenciones que podrían modificar el escurrimiento natural del agua y agravar el riesgo hídrico ante una crecida.

Los rellenos, excavaciones y alteos pueden alterar las vías naturales por las que circula el agua. En sectores bajos, esas modificaciones también pueden reducir espacios que reciben los excedentes durante lluvias intensas o crecidas. El secretario de Gobierno municipal, Sebastián Mastropaolo, advirtió que parte de los rellenos investigados en la isla se habría realizado sobre lagunas internas que funcionan como valles de inundación. El impacto concreto de los nuevos trabajos requiere una evaluación técnica específica.

El escenario actual exige especial atención. El boletín hidrometeorológico nacional publicado el 29 de octubre confirmó la presencia de El Niño y señaló mayores probabilidades de precipitaciones superiores a las normales en distintas cuencas de la región. En ese contexto, preservar los drenajes y las áreas naturales de expansión del agua constituye una medida central de prevención.

Las disputas por terrenos y accesos al río tampoco son nuevas. Ya en 2021 se habían publicado denuncias sobre una rampa para embarcaciones sin habilitación en cercanías del Yacht Club Santa Fe. En aquella oportunidad, autoridades del club señalaron ocupaciones irregulares y una causa judicial vinculada con daños a instalaciones. Esos antecedentes reflejan la persistencia del conflicto, aunque no permiten establecer por sí solos la responsabilidad sobre los trabajos actuales.

Tras las últimas actuaciones municipales y judiciales, el intendente Juan Pablo Poletti había ratificado que las actividades debían desarrollarse legalmente y que el municipio había aportado a la Justicia registros de inspecciones y cámaras de seguridad.

Los nuevos movimientos de suelo ya fueron denunciados ante autoridades del MPA y el municipio y se espera la actuación por parte de las autoridades. Asimismo, esta situación vuelve a plantear la necesidad de verificar las autorizaciones, delimitar las responsabilidades y determinar sus efectos sobre el escurrimiento. Con el río en crecimiento y el contexto de El Niño, intervenir sobre el terreno sin control puede sumar obstáculos precisamente donde el agua necesita circular.