Integrantes de la Multisectorial de Jubilados de Santa Fe llevaron adelante esta tarde de miércoles la edición número 14 de la tradicional “marcha de los banquitos” en la Plaza 25 de Mayo. Una vez más, el sector pasivo alzó su voz para visibilizar una serie de reclamos que, aseguran, no han cambiado y se agravan con el paso del tiempo.
Haberes, inflación y crisis en salud
Alejandro Gitrom, uno de los referentes de la protesta, lamentó que los reclamos sigan siendo los mismos: “Tenemos el tema de las jubilaciones, que es realmente paupérrimo, con aumentos que no alcanzan a cubrir la canasta básica”, señaló. En esa línea, describió la dramática disyuntiva que enfrentan muchos adultos mayores: “O se consumen medicamentos o se consumen alimentos, y a veces no se consume ninguna de las dos cosas”.
La situación de las obras sociales fue otro de los ejes centrales. Los manifestantes denunciaron que el PAMI “ha sacado un montón de servicios” y remedios gratuitos. Sobre el IAPOS, la obra social provincial, Gitrom fue contundente: “Nunca, nunca vimos el desastre real que es en este momento. Nos cobran coseguros y cada vez está más complicado el tema de las tramitaciones, sobre todo en discapacidad”.
Crítica política y un llamado a votar
Durante la manifestación, los jubilados expresaron su profunda preocupación por el rumbo del país y la provincia, con críticas a las gestiones del presidente y del gobernador Maximiliano Pullaro. Ante este escenario, el reclamo se transformó en un fuerte llamado a la ciudadanía de cara a las elecciones del próximo domingo 26 de octubre.
“No vamos a dejar de reclamar”, afirmaron, y destacaron la importancia del voto como herramienta de cambio. Con carteles que instaban a la participación, enfatizaron: “La única forma que tenemos de sacarlos o de hacerlos cambiar de opinión es votando”. El objetivo, remarcaron, es superar el 50% de participación de la última elección y alcanzar “como mínimo un 70% de la gente que vaya a votar” para conformar un parlamento que “pueda realmente legislar como la gente”. La consigna fue clara: “Que no elijan otros por nosotros”.

