La economía de la provincia de Santa Fe cerró 2025 con un retroceso leve del 0,2% interanual, según el último informe del Bolsa de Comercio de Santa Fe. El dato surge del ICA-SFE (Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica), que en diciembre alcanzó un nivel de 159,7 (base 1994=100) y mostró una variación mensual positiva del 0,2%.
El reporte señala que, si bien durante el segundo semestre se observaron mejoras parciales, el desempeño “punta a punta” del año resultó levemente negativo. La desaceleración fue marcada: la tasa de crecimiento interanual pasó de 6,1% en enero a valores cercanos a cero hacia el cierre del período.
Indicadores con señales mixtas
En diciembre, cuatro de los ocho componentes del índice mostraron subas mensuales y los restantes registraron bajas, aunque de menor intensidad. En la comparación interanual, la mayoría de las series se mantuvieron en terreno positivo, pero con un ritmo más moderado.
Entre los datos destacados, la demanda laboral creció 1,8% mensual y 16,6% interanual, reflejando mejores expectativas de contratación. Sin embargo, los puestos de trabajo registrados volvieron a caer levemente (-0,1% mensual), con cinco descensos consecutivos en el empleo privado formal.
La masa de salarios reales aumentó 1,2% en diciembre y 0,2% frente al mismo mes de 2024.
En el consumo, las ventas en supermercados de grandes cadenas repuntaron 1,1% tras siete meses de caídas, impulsadas por rubros como carnes, alimentos preparados y artículos para el hogar. No obstante, el nivel general se mantiene 5,1% por debajo del registrado un año atrás.
Construcción e industria, con dispar desempeño
El consumo de cemento volvió a mostrar cifras negativas (-0,6% mensual y -3,3% interanual), confirmando el bajo nivel de actividad en la construcción.
En contraste, 2025 fue un buen año para los patentamientos de vehículos nuevos, con una suba interanual de 3,7% en diciembre, aunque el último mes acumuló la tercera caída mensual consecutiva.
En el sector industrial, la producción presentó una leve contracción mensual del 0,3%, pero un incremento interanual del 0,6%. El consumo de gas industrial creció 0,7% respecto de noviembre, aunque el año cerró como uno de los de menor consumo en dos décadas (con excepción de 2020). La energía eléctrica industrial acumuló una caída anual de 1,8%.
Entre los indicadores sectoriales, la faena mostró una suba interanual de 1,9%, con impulso del segmento porcino. En cambio, la producción láctea inició 2026 con retrocesos, al igual que la molienda de soja y girasol, que en enero registró caídas tanto mensuales como interanuales.
Recuperación incipiente y atomizada
El informe subraya que el nivel de actividad se mantiene 1,1% por debajo del máximo relativo alcanzado en febrero de 2025. Si bien los dos últimos trimestres del año acumularon variaciones positivas, estas fueron moderadas y explicadas por sectores puntuales.
Además, el índice de difusión —que mide cuántos indicadores aportan positivamente al ciclo económico— descendió del 70% en enero al 37,5% en diciembre, perforando el umbral del 50% a partir de mayo.
En ese contexto, el balance anual refleja una economía que logró cierta estabilización en la segunda mitad del año, pero que aún no consolida un proceso de crecimiento generalizado en la provincia.
