La faena de ganado vacuno mostró una recuperación mensual en septiembre, pero mantuvo una marcada caída en la comparación interanual. Según el último informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, durante el mes se procesaron 1,045 millones de bovinos, unos 33.600 más que en agosto, aunque 129.200 menos que en septiembre de 2025.
Entre enero y septiembre de este año, los frigoríficos faenaron 9,18 millones de cabezas, un 10% menos que los 10,20 millones registrados durante el mismo período del año pasado.
Menos animales, pero con mayor rendimiento
La producción de carne vacuna alcanzó en septiembre unas 258.200 toneladas equivalentes res con hueso. El volumen representó un aumento del 4% respecto de agosto, pero una disminución del 5,2% frente al mismo mes de 2025.
La diferencia entre la caída de la faena y la de la producción se explica, en parte, por el aumento del peso promedio de los animales procesados. En septiembre, las carcasas alcanzaron un promedio de 247 kilos, un 6,5% más que los 231,9 kilos registrados un año antes.
En el acumulado de los primeros nueve meses de 2026, la producción llegó a 2,203 millones de toneladas, un 6,6% menos que en igual período de 2025.
Cayó la participación de las hembras
Otro de los datos destacados del informe es la reducción de la faena de hembras. En los primeros nueve meses del año, representaron el 45,9% del total, frente al 47,2% registrado durante el mismo período de 2025.
En términos absolutos, se enviaron a faena unas 603.100 hembras menos que un año atrás. Las mayores bajas se observaron en las categorías de dos dientes, con una reducción de 244.300 cabezas, y de ocho o más dientes, con unas 232.600 menos. También disminuyó en aproximadamente 198.000 animales la faena de machos de dos dientes.
La menor participación de las hembras es uno de los factores que explican la reducción general de la actividad frigorífica.
La retención de hacienda, detrás de la caída
De acuerdo con el análisis del sector, los buenos valores de la hacienda favorecen la decisión de los productores de mantener los animales en los campos durante más tiempo para prolongar el engorde y obtener ejemplares de mayor peso.
Esta dinámica contribuye a explicar por qué la cantidad de bovinos faenados disminuye mientras aumenta el rendimiento promedio por res.
En ese contexto, la industria frigorífica enfrenta una menor disponibilidad de animales para procesar. Aunque el incremento del peso permite compensar parcialmente la caída en el número de cabezas, no alcanza para sostener los niveles de producción del año pasado.