Un giro inesperado en la causa judicial que enfrenta en Brasil postergó el regreso a la Argentina de la abogada e influencer Agostina Páez. Este miércoles, la Justicia brasileña resolvió mantener las medidas cautelares en su contra, lo que le impedirá abandonar el país de inmediato y la obligará a permanecer en Río de Janeiro durante al menos 10 a 15 días más.
La decisión fue tomada por el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, quien dispuso que la joven continúe bajo monitoreo electrónico y con prohibición de salida del país hasta que avance el proceso judicial en su etapa final.
El fallo sorprendió a la defensa, que esperaba una resolución favorable tras la audiencia realizada el martes. En esa instancia, tanto la fiscalía como la querella habían dado su conformidad para que Páez pudiera regresar a la Argentina antes de la sentencia definitiva.
Según explicó el abogado de la familia, Sebastián Robles, la resolución no modifica el acuerdo alcanzado entre las partes respecto de la pena, pero sí introduce un obstáculo inesperado en los plazos. “No entendemos qué ha pasado. Presentamos un hábeas corpus frente a la resolución del juez”, señaló.
Páez está acusada de injuria racial por un hecho ocurrido a comienzos de enero en un bar del barrio de Ipanema, donde habría realizado gestos discriminatorios. A partir de ese episodio, permanece en Brasil con restricciones judiciales.
Durante la audiencia más reciente, la fiscalía aceptó reducir la imputación de tres hechos a uno solo bajo la figura de delito continuado, lo que implicó una fuerte disminución de la pena en expectativa: de un máximo de 15 años de prisión a una condena mínima que podría ser reemplazada por tareas comunitarias y una compensación económica.
Sin embargo, el magistrado optó por mantener las medidas cautelares hasta que se presenten los alegatos finales y se dicte la sentencia. De acuerdo con la defensa, esta decisión habría sido impulsada por un cambio de postura de la fiscalía, que cuestionó recientes declaraciones públicas de la joven y planteó una posible obstaculización del proceso.
Frente a este escenario, la estrategia de los abogados se divide en dos frentes: por un lado, impulsar un hábeas corpus para intentar habilitar la salida inmediata del país; por el otro, acelerar la presentación de los alegatos finales para evitar nuevas demoras en la resolución del caso.
Mientras tanto, Páez continuará en Río de Janeiro bajo control judicial. La defensa estima que el proceso podría resolverse en un plazo de entre 10 y 15 días, aunque el desenlace dependerá de los tiempos del tribunal.