El bloque de La Libertad Avanza en el Senado trabaja para garantizar la aprobación sin modificaciones de la denominada Ley Hojarasca, un proyecto promovido por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que plantea una amplia revisión normativa mediante la derogación, modificación o suspensión de decenas de leyes y decretos.
La iniciativa ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados con 138 votos afirmativos y 96 negativos, pero su tratamiento en el Senado comenzó a generar dudas sobre el nivel de respaldo que podría conseguir en la Cámara alta.
El proyecto será analizado este miércoles en un plenario de comisiones, donde el oficialismo buscará avanzar con el dictamen y preservar el texto aprobado por Diputados.
Temor a nuevas modificaciones
Desde sectores del oficialismo admiten que existen conversaciones para introducir cambios que permitan ampliar el respaldo de algunos bloques. Sin embargo, cualquier modificación obligaría a que el proyecto vuelva a la Cámara de Diputados para una nueva revisión, demorando su sanción definitiva.
La preocupación surge en un contexto en el que el Gobierno comenzó a encontrar mayores dificultades para sostener los acuerdos parlamentarios que le permitieron aprobar todas las iniciativas impulsadas durante el año.
Las tensiones políticas en torno a la eventual interpelación del vocero presidencial Manuel Adorni, diferencias internas dentro del espacio oficialista y resistencias de algunos aliados legislativos forman parte del escenario que complica la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza.
Qué propone la Ley Hojarasca
La iniciativa contempla la derogación de 62 leyes, la eliminación de artículos de otras tres normas, modificaciones parciales en cuatro leyes y la suspensión de dos decretos.
Según el Gobierno, se trata de regulaciones que han quedado desactualizadas, carecen de aplicación práctica o generan cargas burocráticas innecesarias.
Entre los ejemplos más llamativos aparecen la eliminación de normas vinculadas a la matrícula de palomas mensajeras de carrera o la exigencia de un carnet para mochileros.
No obstante, el proyecto también alcanza legislaciones que mantienen efectos concretos. Entre ellas figuran disposiciones de promoción de la actividad apícola, beneficios para cooperativas y normas vinculadas a la producción pública de medicamentos.
Cambios que ya fueron descartados
Durante la discusión en Diputados, el oficialismo aceptó retirar algunas derogaciones previstas en la versión original.
Entre ellas se encuentran las normas que regulan las credenciales de libre circulación y estacionamiento para legisladores y la ley que creó el Círculo de Legisladores, organismo que continuará recibiendo aportes estatales.
También se mantuvieron vigentes beneficios crediticios e impositivos para cooperativas establecidos por una ley nacional que había quedado bajo revisión.
Patrimonio cultural y medios
Uno de los puntos que genera mayor debate es la derogación de la Ley de Preservación de Bienes y Patrimonios Culturales, que establece mecanismos de protección para bienes históricos, culturales y estratégicos para el país.
La norma también limita la participación de capital extranjero en empresas de comunicación, fijando un tope del 30% del capital accionario.
La excepción para la “ley del Lobizón”
Entre las particularidades del proyecto aparece el tratamiento de la conocida Ley 20.843, popularmente denominada “ley del Lobizón”.
La norma institucionalizó la tradición por la cual el Presidente de la Nación se convierte en padrino del séptimo hijo varón o de la séptima hija mujer de una familia, otorgándole además una beca de estudios.
Si bien la ley sería derogada, el proyecto contempla una cláusula especial para que quienes ya hayan accedido a ese beneficio puedan conservarlo.
Un desafío legislativo para el Gobierno
La discusión sobre la Ley Hojarasca se produce en un momento de mayor complejidad para el oficialismo en el Senado, donde algunos aliados comenzaron a mostrar posiciones más independientes respecto de la agenda impulsada por la Casa Rosada.
En paralelo, continúan las negociaciones por otros proyectos considerados prioritarios para el Gobierno, como la reforma electoral y la revisión del régimen de subsidios para zonas frías.
El resultado de las conversaciones que se desarrollarán esta semana será determinante para saber si La Libertad Avanza logra mantener intacta una de sus principales iniciativas de desregulación o si deberá volver a negociar su contenido en Diputados.

