Durante la reunión, el secretario de Gobierno municipal, Sebastián Mastropaolo, y el subsecretario de Seguridad y Prevención, Claudio Zapata, detallaron la experiencia que lleva adelante la capital provincial, donde la actividad de los cuidacoches se encuentra prohibida por ordenanza municipal.
Los funcionarios destacaron que, desde el inicio de la gestión del intendente Juan Pablo Poletti, se implementó un esquema que combina controles en la vía pública con políticas de reinserción social y laboral. En ese marco, más de 100 personas que anteriormente trabajaban como cuidacoches fueron incorporadas a cooperativas de trabajo ya existentes.
Según explicaron, actualmente esas personas realizan tareas de mantenimiento en parques, playas y dependencias municipales, como parte de una estrategia orientada a reducir la informalidad y generar alternativas laborales formales.
“Tenemos un registro previo desde el inicio de la gestión y un sistema de integración que sorprendió a muchos legisladores. Hoy tenemos 104 cuidacoches distribuidos en diferentes cooperativas para que tengan una actividad laboral digna”, sostuvo Mastropaolo durante su exposición.
El funcionario remarcó además que Santa Fe es, hasta el momento, la única ciudad de la provincia que cuenta con una ordenanza específica que prohíbe la actividad de los cuidacoches.
No obstante, advirtió que las herramientas actuales resultan insuficientes frente a casos de reincidencia o hechos violentos. En ese sentido, reclamó el avance de una ley provincial que modifique el Código de Convivencia y permita fortalecer la intervención de las fuerzas de seguridad y del sistema administrativo.
“Hoy nuestra ordenanza genera una contravención que es una multa o tareas comunitarias, pero ante la reincidencia, la complejidad o la coacción que vive el vecino, necesitamos otras herramientas”, afirmó.
Mastropaolo aseguró que el municipio trabaja de manera coordinada con el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia y que los operativos de control cuentan con acompañamiento policial. Sin embargo, insistió en la necesidad de contar con una normativa más contundente para actuar ante situaciones de violencia o extorsión.
“El cuidacoche que ha querido cambiar su forma de vida ha sido integrado y tiene su oportunidad; pero para el que es violento o no tiene capacidad de reinserción, necesitamos la contundencia de la ley para poder accionar”, concluyó.


