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investigación jeremías Monzón

La PDI identificó a un menor de 14 años que sería el eslabón que faltaba en la cadena criminal por el asesinato de Jeremías Monzón

Se trata de dos allanamientos ejecutados entre la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1° de enero en un barrio del suroeste capitalino. Fue identificado un menor de 14 años, intensamente buscado como una pieza clave en el asesinato de Jeremías Monzón. Por su edad, permanece identificado pero en libertad.

01 de enero de 2026


Por Juan Trento
Por Juan Trento

En las últimas horas del 31 de diciembre de 2025, una jornada intensa y particularmente ajetreada debido a la comisión de cinco homicidios en el departamento La Capital, una partida de pesquisas especializados de la Policía de Investigaciones (PDI) continuó trabajando de manera sostenida y sigilosa en la identificación del presunto último eslabón de la cadena criminal que desembocó en el cruento asesinato de Jeremías Monzón, de 15 años.

Por razones de estricta relevancia investigativa, solo se consigna que los dos allanamientos realizados entre la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1° de enero se llevaron a cabo en barrios del suroeste de la ciudad de Santa Fe. El objetivo fue ubicar e individualizar a un menor de 14 años, y en ese marco se procedió al secuestro de elementos probatorios de interés para la causa.

La novedad fue informada de inmediato a la Jefatura de la Policía de Investigaciones, que a su vez dio intervención a los fiscales de Menores del Ministerio Público de la Acusación, Ana Laura Gioria y Francisco Cechini.

Menor de 14 años

Cumplidas las diligencias de rigor, y dado que se trata de un menor de 14 años —considerado no punible por la legislación penal argentina—, su identificación y los datos vinculados a su domicilio y entorno familiar fueron puestos en conocimiento de los fiscales de Menores, Ana Laura Gioria y Francisco Cechini.

Este avance investigativo, requerido por la fiscalía a los pesquisas de la PDI, permitió cerrar un capítulo clave de la causa, que ya cuenta con tres involucrados directos en la consumación del asesinato de Monzón: una joven de 16 años, imputada en audiencia por su participación y dos menor de 14, uno de ellos recientemente identificado. En los allanamientos se secuestraron elementos probatorios incriminantes, que quedaron bajo resguardo y a disposición de la fiscalía.

El hallazgo del cadáver

El jueves 18 de diciembre, Jeremías Monzón, de 15 años, salió de su vivienda familiar en Santo Tomé en bicicleta con destino a encontrarse con una joven de 16 años con la que mantenía una relación. La adolescente reside en el complejo Fonavi San Jerónimo, en el barrio Centenario. Ambos estuvieron juntos, hecho que quedó registrado en imágenes de cámaras de videovigilancia.

Al no regresar a su hogar, la familia de Monzón radicó la denuncia por pedido de paradero en la policía de Santo Tomé. El sábado siguiente, el pedido de paradero, junto con imágenes del adolescente, fue difundido por los medios de comunicación. De manera simultánea, la joven de 16 años abandonó el domicilio de su abuela en Fonavi San Jerónimo con rumbo y paradero desconocidos.

La búsqueda continuó hasta que el lunes por la mañana un fuerte olor nauseabundo proveniente de un inmueble abandonado ubicado en J. J. Paso al 3700 motivó la intervención de efectivos de Orden Público y Cuerpos de la policía capitalina. En el lugar hallaron un cadáver en avanzado estado de descomposición y dieron inmediato aviso a las autoridades policiales y a la fiscalía de turno del Ministerio Público de la Acusación.

El crimen de Jeremías Monzón

En cumplimiento de los protocolos vigentes, se hicieron presentes el médico policial, los pesquisas de Homicidios y los peritos criminalísticos de la PDI. También estuvo en el lugar el fiscal de Menores, Francisco Cechini, además de familiares y amigos de Jeremías Monzón, quienes reconocieron bijouterie, prendas de vestir y la contextura del cuerpo.

Los primeros indicios confirmaron que se trataba del cuerpo de Monzón y que la muerte había sido producto de un homicidio. Durante la tarde de ese lunes, y en el marco de los trámites procesales, la madre del adolescente concurrió a la morgue judicial, aunque no pudo reconocer el cuerpo debido al avanzado estado de descomposición. Recién al día siguiente, martes 23 de diciembre, dos familiares directos lograron identificarlo formalmente.

De este modo se cerró una instancia crucial de la investigación: el cuerpo hallado correspondía a Jeremías Monzón, de 15 años, quien había sido asesinado con más de 20 puñaladas, utilizando al menos dos armas blancas diferentes.

La investigación policial y judicial

Los investigadores de la PDI continuaron trabajando de manera coordinada con los fiscales. El lunes 22 de diciembre por la mañana, la abuela de la joven de 16 años se presentó en una dependencia policial de su barrio para denunciar el pedido de paradero de su nieta. Se trataba de la misma adolescente que mantenía una relación con Monzón.

El martes 23, la madre y la joven se presentaron en la Casa de Juan Diego. Los responsables de la institución, al tomar conocimiento de que la adolescente era buscada, dieron aviso a las autoridades policiales. Una comitiva de la PDI la trasladó a Medicina Legal para su revisión médica. En la Comisaría 1ª estuvo presente el fiscal de Homicidios del MPA, Estanislao Giavedoni.

Presentación espontánea

El viernes 26 por la mañana, una persona se presentó ante la Justicia junto a su abogado y declaró que los presuntos autores del crimen podrían haber arrojado los elementos utilizados para asesinar a Monzón en las aguas del lago del Parque del Sur.

A partir de ese dato, a las 16 se inició un operativo a cargo de los Buzos Tácticos y peritos criminalísticos de la PDI, que trabajaron hasta entrada la noche bajo estrictas medidas de sigilo. El sábado 27 por la mañana se realizaron cuatro allanamientos, en los que fueron detenidos dos menores. De manera simultánea, la joven de 16 años vinculada a Monzón fue privada de su libertad y trasladada a sede judicial, quedando desde entonces bajo custodia y con asistencia especializada acorde a su edad.

Crimen filmado por los asesinos

Ese mismo sábado 27 de diciembre se informó que era altamente probable la existencia de imágenes filmadas por los propios autores en el momento de la consumación del homicidio de Jeremías Monzón, dentro del inmueble abandonado de J. J. Paso al 3700. Dichos registros, divididos en dos secuencias, se encuentran actualmente en poder de la Fiscalía de Menores y mostrarían a los autores del crimen.

En función del avance de la causa, surgió además la hipótesis de que el homicidio estuvo agravado por ensañamiento —al prolongar deliberadamente el sufrimiento de la víctima— y por alevosía, dada la absoluta indefensión en la que se encontraba Monzón. Ambas agravantes fueron posteriormente sostenidas por la Justicia.

La opinión del gobernador Pullaro

El caso generó una profunda conmoción en la opinión pública. El gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se expresó públicamente sobre la brutalidad del crimen y la compleja situación que involucra a menores de edad.

A nivel nacional, se estima que cuando se reactive la actividad legislativa en el Congreso, y vuelvan a debatirse proyectos vinculados a la baja de la edad de imputabilidad, este caso ocupará un lugar central en la discusión.