El ciclo de Luis Miguel Rodríguez en Colón llegó a su fin este sábado luego de que el futbolista y la dirigencia acordaran la rescisión del vínculo contractual. La decisión se fundamentó en la postura deportiva del cuerpo técnico encabezado por Ezequiel Medrán y la dirección de Diego Colotto quienes comunicaron que el jugador no sería tenido en cuenta para el próximo torneo. A pesar de que el delantero manifestó su confianza en poder revertir la situación aceptó las reglas del juego y se despidió del club con la nostalgia de no haber cumplido la meta principal.
En sus últimas declaraciones antes de partir el histórico goleador sabalero expresó su amargura por no haber conseguido el ansiado ascenso durante esta etapa. El tucumano había regresado a Santa Fe con el objetivo de liderar el retorno a Primera División pero tras un año complejo no pudo repetir las hazañas que lo consagraron en 2021. En su análisis también incluyó a Christian Bernardi quien al igual que él volvió en un momento de necesidad institucional pero finalmente emigró a Atlanta sin poder alcanzar el éxito deportivo esperado.
Con su salida confirmada Rodríguez le pasó simbólicamente la posta a Federico Lértora otro de los referentes del título obtenido en San Juan que acaba de iniciar su segundo ciclo en el club. El Pulga manifestó su deseo de que el mediocampista pueda lograr lo que ellos no consiguieron y se convierta en la pieza clave para devolver al rojinegro al lugar que se merece. Para el delantero la presencia de Lértora representa una nueva oportunidad para el pueblo sabalero de ver a uno de sus campeones alcanzar la gloria nuevamente.
De esta manera el máximo ídolo reciente de Colón cierra un capítulo marcado por el afecto de los hinchas y la deuda deportiva de un ascenso que quedó trunco. Mientras el plantel profesional continúa con su puesta a punto la figura de Lértora emerge ahora como el gran referente de aquel equipo histórico que buscará cumplir con el único objetivo que importa en el mundo sabalero durante este 2026.

